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martes, 29 de mayo de 2012

Las muertes de niños y niñas a causa de un brote de sarampión en las Áreas Tribales Federalmente Administradas (FATA) de Pakistán generan preocupación sobre el estado de la inmunización en áreas conflictivas de la frontera con Afganistán.

Las vacunas no llegan a la frontera
Por Ashfaq Yusufzai
PESHAWAR, Pakistán, may (IPS) - 
"El mes pasado por lo menos 20 niños fallecieron de sarampión en Waziristán del Norte y del Sur porque no pudieron ser inmunizados" debido a la insurgencia, dijo Sahibzada Khalid, subdirector del programa ampliado de inmunizaciones en las FATA.

Waziristán del Norte y del Sur son parte de las siete agencias tribales que integran las FATA y se han convertido en un baluarte para los rebeldes talibanes que operan más allá de la frontera afgana.

Las FATA tienen 3,3 millones de habitantes, la mayoría de los cuales pertenecen a varias tribus de la comunidad pashtun.

El brote de sarampión que afectó al menos a 2.345 niños y niñas en las FATA no resultó sorprendente, dado que se calcula que las inmunizaciones infantiles de rutina en el territorio representan apenas 30 por ciento, cuando a nivel nacional es de 47 por ciento.

Khalid dijo a IPS que el conflicto en las áras fronterizas, donde el ejército pakistaní combate a insurgentes del Talibán, ha alterado seriamente el programa de vacunaciones, poniendo a los niños en riesgo de contraer enfermedades severas que se pueden prevenir.

Las FATA registraron 125 casos de poliomielitis en el periodo 2010-2011, mientras que en lo que va de este año ya hubo siete casos, convirtiendo a la zona en el epicentro mundial de esta enfermedad.

Pakistán y Afganistán son dos de los tres países donde la polio todavía constituye una epidemia. El tercero es Nigeria.

"La mitad de los niños afectados por la poliomielitis en las FATA no han recibido la vacuna oral contra la enfermedad debido a la falta de acceso y, en algunos casos, a que los padres se han negado a que inoculen a sus hijos", explicó Khalid.

"Se requiere que Pakistán potencie sus inmunizaciones, llevándolas a 75 por ciento para 2015, a fin de cumplir los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio relativos a la mortalidad infantil y al combate de enfermedades", dijo Obaidullah Khan, dirigente de la Asociación de Pediatría de Pakistán.

También han aparecido casos de sarampión en Khyber Pakhtunkhwa (ex Provincia de la Frontera Noroccidental), adyacente a las FATA.

"Usando medicinas importadas de India nos arreglamos para salvar muchos niños afectados por el sarampión que fueron llevados a tiempo a los hospitales", dijo Khan a IPS.

"Los niños infectados pueden salvarse si se los lleva (al médico) en las primeras 24 horas de aparición de los síntomas", agregó.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, 95 por ciento de cuyos casos tienen lugar en países en desarrollo con mala infraestructura de salud pública.

La Asociación de Pediatría urge al gobierno a adoptar medidas especiales para volver aceptable la vacunación en las FATA y en Khyber Pakhtunkhwa.

"En estas áreas, muchas personas creen que el programa de vacunaciones es promovido por Estados Unidos para que sus hijos queden estériles", señaló.

Tanto las FATA como Khyber Pakhtunkhwa han estado bajo fuego de aviones teledirigidos estadounidenses como parte de un programa para expulsar a los insurgentes del Talibán, que se cree instalaron bases en la región para continuar su guerra contra los efectivos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Afganistán.

Jan Baz Afridi, un funcionario que lidera el programa ampliado de vacunación en Khyber Pakhtunkhwa, dijo que aparte de la inestabilidad causada por la insurgencia, los escasos antecedentes de inoculaciones también se originan en la falta de conciencia.

"Los padres se declararon ignorantes de la importancia de la vacunación en 740 casos de sarampión registrados en abril", planteó.

Aunque Khyber Pakhtunkhwa y las FATA tienen alrededor de 5,5 millones de niños en edad de ser inoculados, la mayoría está fuera del alcance del programa, debido a que viven en lugares de difícil acceso, a la mala infraestructura y a lo alterado de la situación.

"Algunas de las áreas remotas de Khyber Pakhtunkhwa y las FATA tienen erráticos suministros eléctricos, lo que puede causar una alteración en la cadena de frío necesaria para el almacenamiento y transporte de las vacunas, lo que puede volverlas inefectivas", explicó Afridi.

Khalid dijo que ahora se están enviando dosis de vacunas contra el sarampión a Waziristán del Norte, donde el brote ya asume la proporción de una epidemia.

"Estamos haciendo anuncios desde altavoces de mezquitas, alentando a la población a inmunizar a sus hijos. Hemos pedido el apoyo de líderes religiosos locales, porque la mayoría de la gente de aquí cree que las vacunas están contra el Islam", declaró a IPS.

El gobierno también inició un programa de inmunización en el campamento de refugiados de Jalozai, 35 kilómetros al sudeste de Peshawar, donde viven más de 55.000 personas que huyeron de las operaciones militares en las FATA.

"En muchas partes de Khyber Pakhtunkhwa, los niños no reciben vacunas desde octubre de 2009", dijo.

Los 15.000 niñas y niños de las FATA alojados en el campamento de Jalozai son más afortunados, dado que ya están inmunizados. "A este respecto, la acción militar se ha vuelto una bendición disfrazada para los niños de las FATA", dijo Khalid.

Otro asunto son las condiciones sanitarias en el campamento. A quienes viven allí se les da lecciones de higiene, a fin de prevenir brotes de enfermedades, explicó el médico Muhibullah Afridi, quien trabaja allí.

"Les pedimos que beban solo agua hervida y que laven sus manos antes y después de las comidas", agregó.

A fin de brindar una protección extra, en el campamento se ha iniciado un programa adicional de vacunación a corto plazo, señaló.

(FIN/2012)

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