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domingo, 28 de abril de 2013

Según los expertos de la Sociedad de Prevención de Fremap con motivo de la celebración este domingo, 28 de abril, del Día Mundial de la Salud en el Trabajo informaron que “Casi un 15% de los trabajadores que desempeñan su labor sentados ante una mesa está en riesgo de sufrir trastornos músculo-esqueléticos por posturas forzadas”.



Según los datos que arrojan: “las 700.000 evaluaciones realizadas cada año por esta sociedad a trabajadores en los programas de vigilancia de la salud, estos problemas físicos son unos de los más frecuentes en el entorno laboral”.
También confirman que: “a un 3,8 por ciento de los trabajadores examinados se les notó una lesión osteomuscular, la cual obligó  a informarle a su empresa una limitación en su puesto para evitar esta dolencia”.
La ‘Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo’ realizada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) en 2011 expone que: “un 77 por ciento de los trabajadores que realizan trabajos administrativos tiene trastornos musculoesqueléticos”.
Con el fin de detectar qué tipo de posturas o movimientos pueden ser perjudiciales, la Sociedad de Prevención de Fremap utiliza el sistema de ‘Herramienta de Análisis por Diseño Asistido’ (HADA), que funciona “mediante sensores, permite la captura del movimiento que hace el trabajador en su puesto laboral y confecciona un estudio tridimensional del mismo en cualquier situación de su actividad”.
Los expertos explican: “De esta forma, se aumenta  la precisión y alcance de los métodos tradicionales de evaluación ergonómica de puestos de trabajo”.
El especialista en Medicina del Trabajo de la sociedad, el doctor José Antonio Díaz, señala que: “este tipo de lesiones se pueden evitar con acciones preventivas”.
La institución a la que pertenece dispone de un programa de escuela de espalda “para evitar lesiones osteomusculares generadas por el sobreesfuerzo”. “Éste identifica los riesgos ergonómicos a los que se ven expuestos los trabajadores en su entorno cotidiano y laboral”. “Existen ejercicios de estiramientos y fortalecimiento muscular que son muy recomendables para personas que tengan una actividad laboral sedentaria”.
Entre las lesiones más frecuentes de los trabajadores destacan: “la fatiga física muscular, que suele manifestarse en la columna vertebral. Los dolores en la nuca y cuello, y los propios de la espalda y lumbares”.
Los síntomas suelen manifestarse al finalizar la jornada laboral debido a que: “la contracción muscular disminuye la sangre que llega a los músculos, que identifica otros trastornos, como las contracturas musculares, los hormigueos, el cansancio o astenia, la epicondilitis, el síndrome del túnel carpiano o la tendinitis del dedo pulgar”.
Para el especialista: “éstos pueden ser consecuencia de, entre otros factores, posturas incorrectas ante el ordenador, una mala organización del trabajo, del mobiliario o de la iluminación. Existen otras intrínsecas al propio individuo, como “los defectos visuales o las lesiones preexistentes”.

jueves, 25 de abril de 2013

Según investigadores de la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia, en Nueva York (Estados Unidos), “Los hombres obesos son más propensos a tener lesiones precancerosas detectadas en las biopsias benignas de próstata en comparación con los hombres no obesos y registran mayor probabilidad de desarrollar posteriormente cáncer de próstata.



“La obesidad en el momento de la biopsia se asoció con un 57 por ciento de aumento en la incidencia de cáncer de próstata”.
La investigación, se publicará en la edición online de la revista ‘Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention’.
Andrew Rundle, profesor asociado de Epidemiología y primer autor del artículo explicó que: “Nuestro estudio se centra en un grupo grande de hombres que han tenido una biopsia de próstata benigna, pero aún se encuentra en un alto riesgo de cáncer de próstata”.
“Los estudios realizados en el pasado han tratado de determinar si existen subpoblaciones de los hombres diagnosticados con condiciones benignas que pueden estar en un riesgo mayor de desarrollar cáncer de próstata. Aquí hemos sido capaces de demostrar que la obesidad está asociada con un riesgo significativamente mayor de cáncer de próstata después de una primera biopsia benigna, sobre todo en los primeros años después de la biopsia”.
Él  y sus colegas investigaron la asociación entre la obesidad y la incidencia futura del cáncer de próstata en una cohorte de 6.692 hombres en el Sistema de Salud Henry Ford que fueron seguidos durante 14 años tras la resección de la próstata con hallazgos benignos o biopsia transuretral.
La investigación fue parte de un estudio mayor para el cáncer de próstata financiado con una beca de investigación de los Institutos Nacionales de Salud estadounidense para el Sistema de Salud Henry Ford.
El doctor Rundle agregó que: “Los científicos realizaron un estudio de casos y controles entre 494 de estos pacientes y 494 controles emparejados y encontraron alteraciones precancerosas en el 11 por ciento de las muestras benignas de los participantes.
Estas anomalías se asociaron ‘ignificativamente’ con la obesidad en el momento del procedimiento”.
Rundle dijo: “esta asociación era sólo aparente para los tumores que ocurrieron en una fase temprana en el período de seguimiento. No sabemos absolutamente lo que es cierto en la biología. En algunos aspectos, esto refleja la asociación entre el tamaño del cuerpo y mayor tamaño de la próstata, que se cree que reduce la sensibilidad de la biopsia con aguja. Es posible que los tumores perdidos por biopsia inicial crecieron y se detectaron en una biopsia de seguimiento”.
“La asociación observada entre el tamaño corporal y el riesgo de cáncer de próstata es mayor que la detectada en estudios anteriores,  la diferencia a las cohortes estudiadas,  el estudio estaba compuesto sólo por hombres con alto riesgo de cáncer de próstata. Además, puesto que estos hombres de alto riesgo eran miembros del Sistema Integral Médico Henry Ford, fueron sometidos a una mayor vigilancia médica, que incluyó repetidas biopsias y exámenes regulares de PSA”.
“Necesitamos un poco de orientación sobre cuándo y para quién se requiere un seguimiento completo. La obesidad se debe considerar un factor de seguimiento más intensivo después de una biopsia prostática benigna”.

martes, 23 de abril de 2013

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) advirtió sobre ‘el uso de alisadores para el cabello que están elaborados en base a formol debido a que pueden generar serios perjuicios a la salud por lo que recomienda verificar la procedencia del producto antes de ser adquirido o aplicado’.



Según ANMAT, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación: “si en un salón de belleza donde se están realizando alisados para el cabello se siente un olor penetrante al punto de generar irritaciones en los ojos o enrojecimiento en la piel, esto se debe a que el producto adquirido por el profesional fue elaborado en base a formol”.
“Esta sustancia está prohibida para este fin por la ANMAT y sólo puede emplearse, en bajas concentraciones, como endurecedor de uñas y para higiene bucal, por lo cual el organismo recomienda a la población verificar la procedencia de los productos al momento de comprarlos o hacérselos aplicar en peluquerías”.
“Cada vez es más frecuente la venta por internet y su posterior utilización en salones de belleza de productos no registrados ante la ANMAT, formulados en base a formol y que se usan para el alisado del cabello”.
“Esta irregularidad pone en riesgo la salud de sus consumidores, pudiendo generar la aparición de cuadros alérgicos, irritación ocular, enrojecimiento, lagrimeo y dermatitis”.
“Los alisadores capilares convencionales que se encuentran autorizados se elaboran en base a sales del ácido tioglicólico y estos se distinguen de aquellos preparados con formol en que tienen un olor particular, menos fuerte y penetrante que éstos, y difieren, además, en sus técnicas de aplicación”.

El actor Facundo Arana fue operado de apendicitis luego de ser internado de urgencia en la madrugada del sábado por un cuadro severo de la dolencia y se recupera satisfactoriamente.



Arana  fue intervenido quirúrgicamente en el Sanatorio de los Arcos del barrio porteño de Palermo y estuvo acompañado en todo momento por su esposa, la modelo María Susini.
Adrián Loureiro representante de Arana,  aseguró que: “la operación fue exitosa. Arana  comenzó con molestias el viernes antes de la función que debía dar con su unipersonal en la ciudad santafecina de Casilda”.
“Durante la función se sentía muy mal y cuando terminó lo llevaron al hospital de Casilda y ahí le dijeron que había que operarlo. Estaba acompañado por gente de la producción quienes le preguntaron al médico si podía viajar para ser atendido por sus médicos en Buenos Aires y lo autorizaron”.

domingo, 21 de abril de 2013

La agencia Star Models, fotografió a modelos y las presentó como si fueran un dibujo.



Según el diario HuffingtonPost: “Una imagen vale más que mil palabras para definir lo que suponen los trastornos alimenticios en el mundo de la moda, por eso la agencia Star Models, quiso fotografiar como si de un dibujo se tratase a estas modelos”.
“Con unas proporciones exageradas de largas líneas y extremadamente delgadas, como en las ilustraciones que realizan los diseñadores, aparecen estas mujeres, bajo el lema ‘No eres un boceto, di no a la anorexia’.
“La agencia lo que pretende con esta campaña no es ya solo concienciar a la sociedad, sino a las propias modelos para que valoren su salud y su vida ante cualquier cosa”.

miércoles, 17 de abril de 2013

Según un estudio realizado por investigadores de Estados Unidos, “en 49 hombres dio como resultado que el sabor de la cerveza es el detonante para que el cerebro libere la sustancia química de la recompensa, la llamada dopamina”.



“Un aspecto de la investigación, publicada en la revista especializada Neuropsichopharmacology, que los expertos consideraron como ‘sorprendente’  fue cómo el efecto del gusto de la cerveza es mayor en las personas con un historial familiar de alcoholismo”.
“La investigación  consistió en realizar un escáner a los hombres voluntarios mientras que con un atomizador se les rociaba en la boca pequeñas cantidades de distintos tipos de bebidas”.
Los científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana compararon los efectos que producía a los participantes cuando se les rociaba en la boca agua o bien bebidas energéticas o su cerveza favorita.
Según los científicos: “A cada uno se le suministró 15 mililitros (ml) del fluido en un periodo de 15 minutos. Esto sería como repartir un vaso de cerveza entre 38 personas, por lo que el alcohol no tendría efectos en el cuerpo”.
“Los resultados mostraron que el cerebro liberaba más dopamina después de la cerveza y que los hombres eran más propensos a decir que tenían ganas de tomar una bebida alcohólica”.
El profesor David Kareken, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana explicó: “Creemos que éste es el primer experimento en seres humanos que demuestra que el gusto de una bebida alcohólica, sin su efecto intoxicante, puede estimular la actividad de la dopamina en los centros de recompensa del cerebro”.
“El efecto más pronunciado en hombres con historial familiar de alcoholismo podría significar que hay un factor de riesgo hereditario para esta enfermedad”.
El profesor Dai Stephens, de la Universidad de Sussex, en Reino Unido, considera que los hallazgos del estudio: “A pesar de estar muy bien hecho y ser una primera demostración en seres humanos de los efectos del sabor de la cerveza en el cerebro, no son particularmente sorprendentes, pues ya hace tiempo sabemos (a partir de estudios en animales) que los eventos condicionados con el consumo de drogas vienen con un incremento de la dopamina”.
“No obstante, el efecto familiar es sorprendente y nos plantea preguntas sobre si esto subyace sólo en el alcohol o quizás también en otras drogas”.
Peter Anderson, profesor del Uso, Políticas y Práctica de Sustancias de la Universidad de Newcastle, también en Reino Unido, dijo: “Se sabe que todo tipo de elementos desencadenantes, incluyendo el gusto, el olor, las imágenes y los hábitos, aumentan las ganas de beber”.
“Este ensayo demuestra que el gusto sólo tiene un impacto en las funciones del cerebro asociadas con el deseo. No es sorprendente que, si el gusto aumenta el deseo, debe tener un impacto en el cerebro”.

martes, 16 de abril de 2013

LAS "LÁMPARAS DE BAJO CONSUMO” SON INSALUBRES.



Si este reportaje versara sobre laboratorios que se dedican a investigar sustancias tóxicas o virus peligrosos a nadie le extrañaría leer como parte de las medidas a tomar en caso de ruptura del envase las advertencias de que es preciso “Desocupar la habitación y ventilarla durante al menos 15 minutos. No usar una aspiradora. Limpiar utilizando guantes de goma y evitar la creación e inhalación de polvo del aire. Recoger todas las partículas y fragmentos de vidrio y colocarlos en una bolsa de plástico. Limpiar el área con un paño húmedo y a continuación ponerlo en una bolsa y sellarla. La bolsa no se debe tirar a la basura. Todos los ayuntamientos tienen la obligación de disponer de las medidas necesarias para la eliminación de los residuos peligrosos”. Sin embargo tales instrucciones no son las medidas a tomar en un laboratorio de alta seguridad sino las aconsejadas por el Department for Environment, Food and Rural Affairs (DEFRA) encargado de la protección ambiental en el Reino Unido para el caso de que una bombilla -como la que “regala” a cada español el Ministerio de Industria- se rompa en pedazos accidentalmente ya que liberaría ¡polvo de mercurio! en el ambiente.

“Hay evidencias de que una iluminación baja puede dar lugar a un mayor número de caídas en personas con poca visión”, afirma Larry Benjamin. Palabras que no se corresponden con un fragmento de  película A ciegas basada en la novela de José Saramago sino que corresponden a la reflexión de un prestigioso miembro del Royal College of Ophthalmologists británico sobre las llamadas bombillas de bajo consumo porque lo que tampoco se cuenta es que ¡iluminan mucho peor!
“Estamos preocupados por los riesgos para los pacientes sensibles a la luz que tienen severos trastornos en la piel”. Y tampoco esta frase es el extracto de un relato de ciencia ficción sobre la pérdida de la capa de ozono en el planeta sino la respuesta de Harry Moseley -consultor científico en la escocesa Universidad de Dundee- a la pregunta que le hizo la BBC sobre sus efectos porque resulta que además ¡emiten radiación ultravioleta!
En suma, una vez más los políticos han situado el dinero por delante de nuestra salud. Porque la decisión de combatir el calentamiento global y la crisis económica con estas nuevas bombillas está ya tomada con el argumento de que consumen entre un 75% y un 80% menos de energía y su vida media es mucho mayor que la de las incandescentes. Lo que si bien puede ser cierto en el caso de una oficina no lo es en un hogar donde éstas se encienden y apagan continuamente porque eso acorta su vida. En cualquier caso lo realmente importante es que se está ocultando que tienen serios inconvenientes para la salud. Básicamente por tres razones: porque emiten radiofrecuencias biológicamente dañinas, porque emiten radiaciones ultravioletas peligrosas en distancias cortas y porque llevan mercurio –sustancia tóxica y cancerígena- con el peligro que eso supone en caso de ruptura (sin olvidar los problemas que acarrea su reciclaje). Además existen serias sospechas de que esas radiaciones y su centelleo -producto de las altas frecuencias generadas- puede provocar migrañas, fatiga, confusión, vértigo, zumbido en los oídos, problemas en los ojos, náuseas e irritaciones de la piel además de agravar la sintomatología de las personas sensibles a los campos electromagnéticos. Que son cada vez más, por cierto.
En cuanto al argumento de que resultan “más económicas a la larga” cabe añadir que eso será si no se nos rompen ya que además de los peligros para la salud cada “accidente” de ese tipo –bastante habitual porque basta dar un simple golpe a la bombilla para que ello pueda ocurrir como todos sabemos- nos saldrá por un ojo de la cara.
EL TÓXICO MERCURIO
En suma, las simples medidas de precaución que exige manejar estas bombillas hacen incomprensible la decisión de generalizar su uso entre la población. Porque cada CFL contiene entre 3 y 5 miligramos de mercurio, mineral altamente tóxico y peligroso cuando se libera en el medio ambiente. En especial para el cerebro, el sistema nervioso, el hígado y los riñones aunque igualmente puede dañar el aparato cardiovascular, el sistema reproductivo y el sistema inmune además de ser causa de temblores, inestabilidad emocional, pérdida de memoria, insomnio, problemas neuromusculares, dolores de cabeza, alzheimer y cáncer. Aunque son los fetos, bebés y lactantes los más vulnerables ya que su exposición al mercurio influye muy negativamente tanto en el desarrollo de su cerebro como del sistema nervioso.
Quienes tratan de restar importancia a este hecho argumentan que su presencia es “muy pequeña” pero o mienten o ignoran que no se ha establecido una “cantidad segura” de mercurio y que, de existir, estaría en el nivel de los microgramos y las CFL contienen entre ¡tres y cinco mil miligramos! (recordemos que un microgramo es la milésima parte de un miligramo).
“El límite del Canadian Water Quality (CWQG) para proteger la vida de agua dulce –señala la investigadora canadiense Magda Havas- es de 26 nanogramos de mercurio inorgánico por litro de agua. Lo que significa que una bombilla CFL puede contaminar 190.000 litros de agua a niveles que superan las directrices de calidad de nuestra agua!” (un nanogramo es la milésima parte de un microgramo y, por tanto, la millonésima parte de un miligramo).
Según el Institut National de Recherche et de Sécurité (INRS) francés para la prevención de accidentes y enfermedades profesionales la inhalación por un perro de aire que contenga una décima parte de miligramo por metro cúbico de mercurio le provoca a las seis semanas problemas neurológicos y renales irreversibles. Y una sola bombilla rota vaporizaría 5 mg contaminando un área de 50 metros cúbicos. Insistimos: el contenido de ¡una sola bombilla!
Es evidente que la exposición al mercurio contenido en el interior de las CFL sólo puede producirse en caso de que la bombilla se rompa pero eso puede pasar fácilmente. Un estudio realizado en el estado norteamericano de Maine llevó a la Agencia de Protección de Medio Ambiente estadounidense a modificar sus recomendaciones porque se demostró que en caso de rotura, incluso cuando todas las precauciones son tomadas a la hora de limpiar, las concentraciones de mercurio en la habitación donde una lámpara se rompe permanecen elevadas. Y es así porque el mercurio se adhiere a todo tipo de fibras textiles -alfombras, cortinas, ropa, etc.- que después pueden desprender vapores de mercurio durante mucho tiempo.
De hecho aunque gobiernos como el norteamericano, el canadiense y el británico han tratado de restar importancia al peligro de la rotura de estas bombillas sus recomendaciones por escrito no son precisamente tranquilizadoras. Y es que si las medidas aconsejadas por el Department for Environment, Food and Rural Affairs (DEFRA) antes descritas asustan lo que dice la Agencia de Protección de Medio Ambiente estadounidense aún es más preocupante por lo exhaustivo de sus explicaciones (lea el recuadro adjunto para comprobarlo). Especialmente en los casos de bebés y niños. Así lo explica el informe Shedding Light on Mercury Risks from CFL Breakage (Arrojando luz sobre los riesgos del mercurio en caso de rotura de las CFL) elaborado por el doctor Edward Groth para The Mercury Policy Project en febrero del 2008 : “Los bebés y niños pequeños –afirma el autor- son más vulnerables a las exposiciones de mercurio en el aire porque su pequeño tamaño corporal y sus tasas de respiración más rápida les hacen inhalar mayores dosis que las que un adulto obtiene de la inhalación de aire con la misma concentración de mercurio. El vapor de mercurio es más pesado que el aire y su concentración en el aire interior tiende a ser más alta cerca del suelo. Los bebés y niños pequeños gatean, se sientan, caminan, juegan y respiran sobre o cerca del suelo por lo que pueden estar más expuestos a los vapores de mercurio tras la ruptura de una CFL”.
Y, por supuesto, si las usa olvídese a partir de ahora de tirarlas a la basura cuando se fundan. En España los aparatos de alumbrado, las bombillas incandescentes y las bombillas de bajo consumo están sometidas desde el 2005 al Real Decreto 208/2005, de 25 de febrero, sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos que obliga a depositarlos en lugares precisos. “Cuando el usuario adquiera un nuevo producto –explica el Gabinete de Comunicación del Ministerio de Industria- el aparato de desecho puede entregarlo en el comercio en el que efectúe la nueva compra. Los ayuntamientos de más de 5.000 habitantes deben asegurar la recogida selectiva de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos procedentes de los hogares. Y los de menos de 5.000 habitantes se rigen de acuerdo con la normativa de su respectiva comunidad autónoma. Por cada bombilla se paga un cargo denominado Cargo RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) de 0,3 € destinados a su reciclado y recogida al final de su vida útil”.
Ahora bien, ¿siguen esa recomendación todos los que usan este tipo de bombillas? Vamos a omitir la respuesta porque es obvia pero los aludidos deberían saber que si terminan en un vertedero corriente el mercurio puede contaminar el aire y filtrarse en el suelo contaminando los acuíferos subterráneos. “Si terminaran en los vertederos varios miles de lámparas fluorescentes se plantearía un grave problema de salud –ha denunciado sin tapujos la doctora de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) Michelle Bloor-. El mercurio podría escapar y entrar en la cadena alimentaria. (…) Y el problema es que muchos concejos municipales no saben qué hacer para deshacerse de las lámparas fluorescentes. Sólo 6 de los 17 con los que hablamos son conscientes de las normativas”.
EMISIONES RADIOELÉCTRICAS
En cuanto a las emisiones radioeléctricas lo hemos denunciado multitud de veces: no son inocuas. Son peligrosas para la salud. Dependiendo el riesgo de la distancia y la potencia. Y es que sus efectos biológicos van más allá de los simples y medibles efectos térmicos, los únicos oficialmente considerados tanto por la normativa española como por la europea. Lo cierto es que pueden causar, entre otros problemas, dolores musculares y articulares, dolores de cabeza, náuseas, trastornos del sueño, problemas respiratorios, erupciones, ansiedad, depresión y problemas neurodegenerativos y vasculares así como cáncer.
Dicho esto añadiremos que las bombillas de bajo consumo presentan emisiones radioeléctricas de alta frecuencia que en muchos casos pueden generar campos electromagnéticos superiores a los permitidos por la propia normativa oficial, ya de por sí muy permisiva. La energía de 50 Hz que toma un dispositivo de la red puede ser multiplicada en función de su uso. Por ejemplo, el horno microondas emite ondas electromagnéticas con una frecuencia de hasta varios GHz para poder cocinar; es decir, más de 1.000.000.000 Hz (mil millones de ciclos por segundo) a pesar de estar conectado a una toma de energía de 50 Hz. Pues bien, la bombilla de bajo consumo (CFL) utiliza en Europa energía eléctrica a una frecuencia de 50 Hz pero produce frecuencias mucho mayores. “La bombilla CFL –nos aseguraría Pablo Mata, responsable del Departamento I+D de New Energy Ways- necesita para su correcto funcionamiento producir una señal con una frecuencia que puede superar los 50.000 Hz. Es decir, más de 1.000 veces la frecuencia de la red eléctrica. El hecho de que una bombilla CFL genere frecuencias 1.000 veces superiores a los 50 Hz de nuestra red supone que los límites de referencia establecidos para 50 Hz por la International Commission on Non Ionizing Radiation Protection (INCIRP) ya no van a ser los únicos aplicables para la bombilla CFL porque a 50.000 Hz de frecuencia la perturbación que recibimos en nuestro organismo es más intensa que a 50 Hz”.
En julio del 2007 científicos y responsables de la organización española Arca Ibérica presidida por Enrique Sanz y miembros del Centre de Recherche et d’Information Indépendantes sur les Rayonnements ElectroMagnétiques (CRIIREM) dirigidos por el doctor Pierre Le Ruz realizaron en la población valenciana de Alcossebre un estudio sobre las bombillas de bajo consumo conectándolas a tomas eléctricas habituales (230 voltios- 10 amperios- 50 hertzios). Ambas organizaciones colaboran desde hace varios años en estudios sobre los efectos en la salud de los campos electromagnéticos radioeléctricos (entre 100 kilohertzios y 3 gigahertzios) tratando de conseguir un cambio de la normativa a nivel europeo. Pues bien, sus resultados demostraron que las bombillas de bajo consumo emiten, una vez encendidas, importantes radiaciones radioeléctricas mientras las bombillas clásicas, en las mismas condiciones (230 voltios y 50 hertzios) no emiten ninguna. Sus conclusiones fueron las siguientes:
-Que el ruido de fondo-radiofrecuencia “in situ” en campo libre en el marco de la experimentación es del orden de 0,2 V/m.
-Que las lámparas clásicas, sea cual sea la distancia de las medidas y su potencia (100, 60 o 40 vatios) no hacen variar significativamente el ruido de fondo-radiofrecuencia cuando están encendidas.
-Que las lámparas de bajo consumo, en función de su potencia (20, 15, 11, 7 y 5 vatios) y de la distancia de medición, elevan considerablemente las radiaciones radioeléctricas al encenderse. Por ejemplo, los valores detectados varían desde 180 V/m a 4 V/m en los 20 primeros centímetros para potencias de 20 a 11 vatios. Para potencias de 7 a 5 vatios estos valores son menores pero varían de 34 V/m a 2 V/m en los 20 primeros centímetros y hay que separarse un metro para volver al valor del ruido de fondo de 0,2 V/m.
Según el estudio la causa de la emisión de radiaciones radioeléctricas proveniente de las bombillas de bajo consumo estaría en los circuitos electrónicos integrados por numerosos componentes, alojados en los casquillos de las bombillas. Y a pesar de que un blindaje adecuado permitiría reducir las emisiones radioeléctricas los autores del estudio no encontraron ninguno en las bombillas de uso corriente estudiadas.
Algunas de las mediciones detectadas -sobre todo las registradas en la parte alta de la horquilla como 180 V/m o 34 V/m- están además muy por encima de la propia Recomendación del Consejo de Europa de 12 de julio de 1999 referente a la limitación de la exposición del público a los campos electromagnéticos cuyo nivel de referencia más severo es de 28 V/m y siempre para evitar sólo los efectos térmicos de las radiaciones radioeléctricas. Pueden llegar a ser pues hasta ¡300 veces superiores! a las últimas recomendaciones de los científicos que alertan de los peligros de los campos electromagnéticos para quienes el límite admisible biológicamente estaría en 0’6 V/m.
“También otros laboratorios –señalaría Pierre Le Ruz- han hecho pruebas que dieron lugar a conclusiones similares, con valores entre 80 y 380 voltios por metro cuando el valor límite en vigor es de 28 voltios por metro. Un problema que se plantea sobre todo a corta distancia y en el momento de la iluminación donde se registra un pico. Lo mejor es mantenerse pues a más de metro y medio de ellas”.
Incluso a la hora de proteger la “salud” de otros dispositivos electrónicos la normativa es más severa que para velar por la salud humana. En la Directiva 2004/108/CE del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la Compatibilidad Electromagnética (CEM) de los equipos electrónicos y eléctricos los niveles límite son de 3 V/m o, incluso, de 10 V/m con el fin de evitar cualquier perturbación electromagnética de equipos y sistemas.
Es decir, lo oficialmente recomendable para no estropear otros equipos electrónicos son 3 V/m. Y para proteger a las personas 28 V/m (lo que parece indicar que debemos ser bastante menos importantes que las máquinas). Bueno, pues resulta que algunas de las bombillas de bajo consumo pueden llegar en las proximidades de nuestra cabeza ¡a 180 V/m! No son de extrañar por tanto las recomendaciones finales de los autores del citado estudio que no dudan en decir: “Debido a los valores detectados correspondientes al funcionamiento de las lámparas de bajo consumo (230 voltios – 50 hertzios) hay que alertar seriamente a:
-Las personas que utilizan este tipo de lámparas -por ejemplo como lámpara de cabecera, muy cerca de sus cabezales, en sus mesas de trabajo o en sus despachos- porque pueden estar expuestas, según la distancia y potencia de esas lámparas, a unos campos eléctricos de 2 a 100 V/m e incluso más.
-Las personas que van equipadas con dispositivos de asistencia médica, activos o inactivos (marcapasos, dispositivos de administración de medicamentos, prótesis, clips venosos, aparatos auditivos …) porque pueden estar expuestas de forma instantánea, en el momento de la puesta en marcha de las lámparas de bajo consumo (230 voltios – 50 hertzios), a picos de campos eléctricos de 100 a 300 V/m e incluso más, y más tarde, en función de la distancia y de la potencia implicadas, a campos eléctricos de 2 a100 V/m. Resulta que los efectos de compatibilidad electromagnética (CEM) son temibles y que son posibles disfunciones e incidentes en los implantes médicos electrónicos, con consecuencias sanitarias importantes para las personas expuestas”.
“Las bombillas CFL –nos diría Pablo Mata- nunca deberían estar a menos de 40 cm de nuestro cuerpo si vamos a pasar cada día 8 o más horas junto a ellas. En cualquier caso es importante mantener siempre una distancia mínima de unos 30 cm. A mayor distancia menor intensidad de la perturbación y mayor garantía de salud para nosotros”. En suma, la distancia es muy importante pero no sólo no hay que tener bombillas cerca -sea en la mesilla de noche o en nuestra mesa de trabajo- sino que hay que tener en cuenta también que una persona de 1,70 metros de altura –por poner un ejemplo- tendrá la cabeza mientras camina -tanto en casa como en la oficina si en ambos sitios hay bombillas CFL- a menos de 50 cm de la fuente de emisión de alta frecuencia. Y es tan evidente el impacto que tienen estos campos electromagnéticos sobre los dispositivos eléctricos –no olvidemos que nuestro organismo funciona en base a impulsos eléctricos- que la propia General Electric realiza la siguiente advertencia en la parte posterior del embalaje de sus CFL: “Este producto cumple con la Parte 18 del Reglamento de la FCC pero puede causar interferencias en radios, televisores, teléfonos móviles y controles remotos. Evite colocar este producto cerca de estos dispositivos y si la interferencia se produce aún así aléjelo más del dispositivo o enchúfelo en otra toma de corriente. No instale este producto cerca de un equipo de seguridad marítima u otros dispositivos críticos para la navegación o equipo de comunicación que operen entre 0,45-30 MHz”. Es todo. De los delicados dispositivos de seguridad individuales como el corazón, el cerebro o el sistema nervioso nadie habla. Porque eso significaría admitir una realidad que pretende negarse y asumir claras responsabilidades legales.
“La promoción que se está haciendo de estas bombillas –nos diría Enrique Pérez, presidente de Arca Ibérica- es sencillamente irresponsable. Las presentan como una posible solución para el problema del calentamiento global y lo que están consiguiendo es generar o contribuir a uno mayor: el de la hipercontaminación por campos electromagnéticos. Y con todo ese problema podría ser menor en algunos casos que el causado por el mercurio de las lámparas”.
ELECTRICIDAD SUCIA
Además de las emisiones de radiación directa hay serios indicios de que los campos electromagnéticos emitidos por las CFL pueden viajar a lo largo de la instalación eléctrica exponiendo a las personas a la denominada electricidad sucia. “La electricidad sucia es un contaminante ubicuo –afirma Magda Havas, investigadora canadiense que ha estudiado profundamente la problemática de las CFL-. Fluye a lo largo de los cables y se irradia desde ellos”. Es decir, como estas altas frecuencias viajan a lo largo del tendido de nuestro hogar, oficina o escuela las personas no sólo quedan expuestas por su cercanía sino que pueden también resultar afectadas estando en otras habitaciones.
En un informe titulado Environmental and Health Concerns Associated with Compact Fluorescent Lights (Problemas medioambientales y de salud asociados con las CFL) que presentaron al Auditor General de Canadá en Junio del 2008 los doctores Magda Havas y Thomas C. Hutchinson -de la Universidad Trent (Canadá)- entre otras muchas consideraciones relacionadas con los problemas de las CFL abordaron también el problema menos conocido de la electricidad sucia. “Se ha demostrado que la electricidad sucia –afirman- afecta negativamente a la salud humana. Un estudio reciente sobre cáncer -A New Electromagnetic Exposure Metric: High Frequency Voltage Transients Associated With Increased Cancer Incidence in Teachers in a California School- efectuado en una escuela de California asoció un mayor riesgo de cáncer entre los docentes a la electricidad sucia. Los maestros que enseñaban en las aulas donde existía electricidad sucia por encima de 113 KHz tuvieron un aumento de riesgo de cáncer de 5 veces (riesgo relativo 5,1) estadísticamente significativo. Los maestros que no enseñaban en esas aulas tenían un riesgo de 1,8. Las bombillas CFL generan cerca de 300 unidades de electricidad sucia”. Por lo que concluirían: “Es evidente que una casa llena de bombillas de este tipo podría tener graves consecuencias para la salud”.
Los investigadores aportan otro ejemplo significativo: en una escuela del estado de Wisconsin (EEUU) cuyos habitantes sufrían el Síndrome del edificio enfermo una vez la calidad de la potencia eléctrica se mejoró con filtros de línea conectados a las salidas de corriente la salud de estudiantes y profesores mejoró notablemente. Eliminada la electricidad sucia sólo 3 de los 37 alumnos que sufrían de asma y utilizaban inhaladores a diario volvieron a requerirlos… y sólo para asma inducida por el ejercicio. “Si algunas CFL –señalan los investigadores- producen electricidad sucia y ésta está asociada con la enfermedad es evidente que estas bombillas deben ser rediseñadas”.
EMISIONES ULTRAVIOLETAS Y OTROS PROBLEMAS
El vapor de mercurio existente en las CFL, al ser excitado eléctricamente, emite radiación ultravioleta que al interactuar con las sustancias químicas del interior de la bombilla genera luz. Según Philippe Laroche -responsable de Relaciones con los Medios del Ministerio de Sanidad canadiense- las CFL, a diferencia de las lámparas de tubos fluorescentes, no tienen difusores para filtrar la radiación ultravioleta. “Por tanto –afirmaría- puede haber problemas de sensibilidad cutánea, especialmente en personas con determinadas enfermedades de la piel”.
Según la BBC la propia Health Protection Agency (HPA) británica ha advertido del riesgo de estar a menos de 30 cm de estas bombillas durante mucho tiempo. Y aunque luego han aparecido “expertos” que han intentado quitar hierro al asunto diciendo que no existen pruebas de que supongan una amenaza de cáncer la citada agencia ha manifestado que pedirá que se investiguen los bulbos de las CFL –de distintas formas y tamaños- tras recibir la protesta de varios grupos que representan a personas que sufren problemas de sensibilidad a la luz.
También la British Association of Dermatologists se ha pronunciado contra estas bombillas ante las quejas de reacciones adversas presentadas por sus pacientes y ha solicitado al Gobierno que una vez se legisle el cambio obligatorio de bombillas se permita a las personas con problemas de piel seguir utilizando las clásicas.
“Estamos preocupados –aseguró el profesor Harry Moseley- por los riesgos para los pacientes sensibles a la luz que tienen severos trastornos de piel. El pequeño nivel de rayos ultravioletas emitidos por algunas bombillas de bajo consumo de energía podría ser perjudicial para estos pacientes. Recomiendo el uso de las luces con un escudo protector para absorber los rayos ultravioletas”.
Y no son los únicos que advierten de este peligro. Otras organizaciones como -Migraine Action Association o Epilepsy Action- están solicitando en Gran Bretaña una reevaluación de las medidas. Y el Department for Environment, Food and Rural Affairs (DEFRA) -encargado como antes dijimos de la protección ambiental en el Reino Unido- no deja de recoger informes de problemas que parecen tener su origen en las nuevas bombillas CFL.
La BBC contó hace poco tiempo el caso de Adrian Nielsen, un varón de 63 años que poco después de instalar bombillas CFL en su casa comenzó a tener problemas en los ojos. Neisen se había operado en el 2000 con láser para solucionar sus problemas de visión y nunca más había vuelto a tener problemas hasta que decidió cambiar las bombillas de su domicilio. Los ojos enrojecieron, su parpadeo era constante y las molestias –los sentía como si estuvieran llenos de arena- se volvieron insoportables. Primero le diagnosticaron algún tipo raro de conjuntivitis y después ojos secos pero ningún medico consiguió curarle. La irritación se prolongó hasta que comenzaron sus vacaciones y se fue a Creta. Allí sus ojos sanaron… pero al volver a casa el problema reapareció. No fue sin embargo consciente de la causa de lo que le pasaba hasta que leyó en un periódico la historia de una mujer que había solucionado sus mismos problemas ¡cambiando de nuevo en casa las bombillas CFL por las antiguas incandescentes! Así que hizo lo mismo y sus problemas terminaron.. “Yo no había pensado que podía ser la luz –declaró Neisen-. Desde entonces me fijo de los lugares en donde las tienen. En el bar las tienen y si estoy en él una hora comienzan los problemas en mis ojos. He ido a las empresas donde tienen esta nueva iluminación y mientras esperaba sentado todo comenzaba de nuevo y de repente. Creo que el problema tiene que ver con el pulso que sale de la luz fluorescente”.
Y también pueden provocar migrañas. La Migraine Action Association afirma que es a causa del parpadeo aunque éste sea imperceptible para la vista. Las bombillas incandescentes, en cambio, funcionan a una frecuencia de red de 50 Hertz y no generan centelleos o parpadeos. La luz se mantiene constante, continua y natural. El filamento es demasiado pesado como para reaccionar a la frecuencia de la red. Tarda un rato en apagarse y, por consiguiente, se evita el parpadeo. Por el contrario, en los tubos fluorescentes el material del interior del tubo no es nada pesado y reacciona constantemente a la frecuencia apagándose y encendiéndose; parpadea y centellea como en una discoteca. Y eso puede producir reacciones neurológicas. De hecho los expertos avisan que personas con tendencia a la epilepsia pueden tener síntomas parecidos a los de un ataque. Y los fabricantes lo saben porque precisamente para intentar evitar que eso se produjera colocaron en las CFL conmutadores electrónicos que al mismo tiempo que aumentan la frecuencia debieran acabar con los centelleos. Sin embargo lo que parece haberse conseguido es impedir su detección visual, no el hecho de que se produzcan. El biólogo de construcción e ingeniero Norbert Honisch afirma que sigue produciéndose el parpadeo. Simplemente no se ve porque son procesos tan rápidos que no se pueden visualizar pero el parpadeo sigue existiendo e irritando biológicamente. Y los síntomas descritos para otros tubos fluorescentes pueden acabar siendo comunes para las CFL: presión en la cabeza, mareos, malestar en general, debilidad, temblores, nerviosismo, miedo, sensación de frío, daños neurológicos, hipoglucemia…
Y para colmo de males la calidad de la luz de las CFL es mala. Muy mala. El espectro de luz, es decir, el reparto de los diferentes pigmentos es muy deficiente en los minitubos fluorescentes. La luz es más deficiente que en las iluminaciones tradicionales. Obviamente la mejor luz es la diurna. Siendo luego la bombilla halógena la más cercana a la naturaleza y equilibrada en relación al reparto del espectro de la luz. Es más, tienden un poco a la rojez -como en la luz del amanecer o del atardecer- lo que les otorga un cierto calor y sensación agradable. Las CFL y sus hermanos mayores, los fluorescentes, salen en cambio muy mal parados en la comparación. Su espectro de luz es poco homogéneo y poco natural, distorsiona ciertos colores y disminuye los otros. Su luz no es ni armónica ni saludable.
David Adams, portavoz del Royal National College for the Blind de Hereford (Reino Unido), denunció en la BBC que las CFL van a hacer la vida más difícil a las personas con problemas en la vista como consecuencia de la luz difusa que generan frente al alto grado de contraste de las bombillas tradicionales. Lo que corroboraría el ya citado Larry Benjamin -del Royal College of Ophthalmologists- quien declaró -como adelantamos al principio de este reportaje- que “las bombillas incandescentes son una brillante fuente de iluminación general y es preocupante saber que si desaparecen nuestros pacientes no podrán tener el mismo nivel de iluminación en sus hogares. Porque hay evidencias de que una baja iluminación puede dar lugar a un mayor número de caídas en personas con baja visión”.
LAS LED
Y encima no está tan claro que exista un ahorro real. La energía consumida para fabricar una CFL – debido a sus componentes- es mucho mayor que la que se necesita para una bombilla incandescente. Además las CFL emiten menos calor por lo que aunque en un hogar el impacto sea mínimo a gran escala podría suponer tener que aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) al obligar a los sistemas de calefacción de petróleo o gas a funcionar con más frecuencia. Y el efecto en el caso de la refrigeración será a la inversa durante los períodos de calor. En el 2007 un investigador en recursos naturales de Canadá calculó el impacto de sustituir cinco bombillas incandescentes de 77 vatios utilizadas tres horas al día por otras CFL de 19 W y el resultado fue que las primeras redujeron la necesidad de aire acondicionado en 55 kilovatios hora (kWh) mientras las segundas aumentaron la necesidad de calefacción en 184 kW h. Sólo generaron un ahorro anual de ¡12 dólares! El estudio fue publicado por la Canada Mortgage and Housing Corporation (CMHC). Luego, ¿alguien cree aún en serio que se justifica exponer a todos los españoles a los riesgos para la salud aquí apuntados cuando el ahorro real de instalar las bombillas CFL sería de dos dólares y veinte centavos al año por bombilla?
Aunque lo más sangrante es que de haber querido hacer una auténtica apuesta por una energía limpia a la par que saludable se debió haber escogido las lámparas LED -acrónimo del inglés Light-Emitting Diode (Diodo emisor de luz)-. Consumen un 92% menos que las bombillas incandescentes de uso doméstico común y un 30% menos que la mayoría de los sistemas de iluminación fluorescentes. Y además pueden durar hasta 20 años. “En pocos años –nos aseguraría Pablo Mata- la tecnología LED multiplicará sus prestaciones dejando en segundo plano cualquier otra tecnología luminosa debido a su alto rendimiento, larga vida útil (hasta 100.000 horas) y carencia de sustancias tóxicas. Las bombillas LED no emiten además luz infrarroja ni ultravioleta, no parpadean y tienen un consumo estable durante el encendido o apagado siendo por ello las de menor consumo del mercado”.
¿Sorprendido? Ciertamente hoy por hoy se trata de bombillas más caras -el precio de una LED ronda los 10 euros frente a los 3 de la CFL- pero es de suponer que con una adecuada inversión y un alto consumo los precios podrían reducirse considerablemente. Además el coste del kilovatio/h de una LED sale en torno a 16,80 euros mientras la CFL es de 126. La organización Next Up -que apoya las iniciativas del grupo Bioinitiative- ha calculado que sustituir en Francia todas las bombillas actuales por lámparas CFL supondría dividir su factura energética por 4 pero hacerlo por lámparas LED la dividirla por 24. Son pues, sin lugar a dudas, la alternativa real y limpia.
“Las lámparas fluorescentes compactas de energía eficiente comercialmente disponibles –asegura la doctora Havas- generan radiación de radiofrecuencia, radiación ultravioleta y electricidad sucia, contienen mercurio -conocido neurotóxico- y están provocando que algunas personas enfermen, incluidos quienes sufren de migrañas, epilepsia, problemas de piel y sensibilidad a los aparatos eléctricos. En lugar de promover las bombillas fluorescentes compactas los gobiernos de todo el mundo deben insistir en que se fabriquen bombillas que sean electromagnéticamente limpias y no contengan productos químicos tóxicos. Algunas están disponibles (LED) pero aún no son asequibles. Con un número creciente de personas manifestando electrohipersensibilidad tenemos un grave, emergente y recientemente identificado riesgo para la salud que puede empeorar hasta que nuevas regulaciones restringiendo la exposición a contaminantes electromagnéticos sean aplicadas”.
En suma, por lo que a nosotros se refiere, señor ministro, quédese usted con su envenenado “regalo”.
¿Qué hacer si se rompe una bombilla de bajo consumo CFL?
Éstas son las normas de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos en caso de rotura de una bombilla de bajo consumo o CFL:
Antes de la limpieza: airear la habitación:
-Las personas y animales domésticos deben abandonar de inmediato la habitación sin que nadie camine al salir por la zona de la rotura.
-Abra una ventana y abandone la sala durante 15 minutos o más.
-Apague el sistema central de calefacción-aire acondicionado en caso de que lo haya.
Medidas para reforzar la limpieza de superficies duras:
-Recoja cuidadosamente los trozos de vidrio y polvo usando un papel rígido o cartón y colóquelos en un frasco de vidrio con tapa de metal -por ejemplo, un tarro de conservas- o en una bolsa de plástico sellada.
-Utilice una cinta adhesiva para recoger los restos de los fragmentos de vidrio y polvo más pequeños.
-Limpie el área afectada con toallas de papel húmedo o toallitas húmedas desechables y luego deposítelas en un frasco de vidrio o bolsa de plástico.
-No use aspiradora o escoba para limpiar la bombilla rota sobre superficies duras.
Pasos de limpieza para alfombras o alfombras:
-Recoja cuidadosamente los fragmentos de vidrio y colóquelos en un frasco de vidrio con tapa de metal -por ejemplo, un tarro de conservas- o en una bolsa de plástico sellada.
-Utilice cinta adhesiva para recoger los restos de los fragmentos de vidrio y polvo más pequeños.
-Si es necesario pasar la aspiradora una vez los materiales visibles han sido retirados pásela por el área donde la bombilla se rompió.
-Retire la bolsa de la aspiradora -vacíe y limpie el filtro además- y ponga ésta o los desechos en una bolsa de plástico sellada
Pasos a seguir para la limpieza de ropa, ropa de cama y otros materiales blandos:
-Si la ropa u otros materiales de la cama entran en contacto directo con el vidrio roto o el polvo de mercurio contenido en el interior de la bombilla debe tirarla. No lave la ropa porque los fragmentos de mercurio en la ropa pueden contaminar la máquina y / o contaminar las aguas residuales.
-Sí puede lavar la ropa y aquellos otros materiales que hayan estado expuestos al vapor de mercurio; por ejemplo, la que llevaba cuando limpió la CFL rota. Pero siempre que las prendas de vestir no hayan entrado en contacto directo con los materiales de la bombilla rota.
-Si los zapatos entran en contacto directo con los vidrios rotos o con el polvo de mercurio contenido en la bombilla límpielos con toallas de papel húmedo o toallitas húmedas desechables. Luego coloque las toallas o paños en un frasco de vidrio o bolsa de plástico para su eliminación.
Eliminación de los materiales de limpieza:
-Coloque de inmediato todos los materiales de limpieza al aire libre en un contenedor de basura o área protegida.
-Lávese bien las manos tras deshacerse de los frascos o bolsas de plástico que contengan los materiales de limpieza.
-Verifique con su gobierno estatal o local los requisitos para la eliminación de los residuos en su área específica. Algunos estados no permiten echar estos residuos en la basura sino que exigen que los bulbos que contienen el mercurio –los rotos y los no rotos- sean llevados a un centro de reciclaje local.
Limpieza futura de alfombras o moqueta: airee la habitación durante y después de pasar el aspirador.
-Las siguientes veces que pase el aspirador cierre el sistema central de calefacción-aire condicionado y abra una ventana antes.
-Mantenga cerrado el sistema central de calefacción-aire acondicionado y la ventana abierta al menos 15 minutos después de pasar la aspiradora.
Antonio F. Muro

El Ministerio de Salud de la Nación llevará a cabo la Jornada Internacional “Vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) en el marco del abordaje integral de prevención del cáncer cérvico-uterino en Argentina”, que contará con la participación de expertos locales y extranjeros.



El encuentro se desarrollará a partir de las 9:00 en la sede de la Academia Nacional de Medicina, ubicada en la avenida Las Heras 3092 y durante el mismo disertará Andrea Vicari, asesora internacional en inmunizaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Además hablará Silvio Tatti, profesor de Ginecología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y presidente de la Federación Internacional de Patologías del Tracto Genital Inferior (IFCPC) mientras que la ceremonia de apertura estará a cargo de Guillermo González Prieto, subsecretario de Salud Comunitaria del Ministerio de Salud de la Nación.
También estarán Pier Paolo Baladelli, representante de OPS/OMS en Argentina; Roberto Pradier, vicepresidente de la Academia Nacional de Medicina y director del Instituto Nacional del Cáncer (INC) de la cartera sanitaria nacional; y Carla Vizzotti, jefa del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, y autoridades académicas de la UBA.
La vacuna para prevenir el VPH, virus causante del cáncer de cuello de útero, fue incorporada en 2011 al Calendario Nacional de Vacunación por la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, de manera gratuita y obligatoria para todas las niñas de 11 años.
Para que la inmunización sea efectiva, se deben recibir tres dosis: luego de la primera, la segunda dosis debe aplicarse al mes y la tercera a los seis meses.
El VPH es un virus de muy fácil transmisión y se estima que 4 de cada 5 personas va a contraer uno o varios de los tipos de VPH en algún momento de sus vidas.
La infección persistente por genotipos de VPH de alto riesgo puede evolucionar a cáncer de cuello de útero y en Argentina, cada año se diagnostican unos 4.000 nuevos casos de esta patología y mueren 1.800 mujeres.

domingo, 14 de abril de 2013

La Enfermedad Pulmonar Crónica (EPOC) será la quinta causa de muerte en el mundo para 2020, sin embargo, en la actualidad entre el 70 y el 75 por ciento de las personas que sufren esta afección no fue diagnosticada.



Así lo alertó el especialista español Roberto Rodríguez Roisin, quien advirtió que: “esta situación de subdiagnóstico puede llevar a una pérdida irreversible de la función pulmonar”.
El catedrático de Medicina de la Universidad de Barcelona, destacó que: “esta situación es de suma gravedad, ya que como es una enfermedad progresiva, empeora con el tiempo”.
El doctor Rodríguez Roisin llegó a la Argentina para participar del Masterclass EPOC, un encuentro científico realizado en Buenos Aires con la presencia de destacados referentes internacionales y en el que disertó junto al experto británico Bill MacNee.

viernes, 12 de abril de 2013

“El hombre se puso la anguila de 20 centímetros de largo en el ano después de ver una escena en una película porno, pero el animal resultó ser demasiado escurridizo y terminó dentro de su cuerpo”.


Según publicó ‘The Huffington Post’, “El tema que pudiera parecer gracioso es dramático, porque aunque el hombre salvó su vida, la anguila perforó su intestino, mientras trataba de escapar de su encierro”.
“La víctima,  residente de la provincia de Guangdong, llegó al hospital local con una anguila viva atrapada en su interior. Los médicos le hicieron una radiografía y lo sometieron a una operación para sacársela”.
“El hombre se puso la anguila de 20 centímetros de largo en el ano después de ver una escena en una película porno, pero el animal resultó ser demasiado escurridizo y terminó dentro de su cuerpo”.
“El animal perforó su intestino grueso y aún respiraba cuando los cirujanos lo operaron, quienes  aseguraron que la situación era muy peligrosa para el paciente, porque las anguilas  tienen dientes pequeños pero muy fuertes, que pudieron causarle una lesión grave”.
“El hombre se está recuperando en el hospital, pero  podría enfrentar cargos por crueldad animal”.

Según publicó en su edición digital la revista ‘British Journal of Surgery’, “Un nuevo estudio sugiere que la cirugía de la apendicitis que utiliza una incisión a través del orificio del ombligo puede ser una alternativa viable a las apendicectomías tradicionales”.



“Un procedimiento quirúrgico experimental, mínimamente invasivo y sin cicatrices para la apendicitis llamada apendicectomía transgástrica evita el uso de incisiones externas y causa menos dolor que las apendicectomías tradicionales. Mediante inserción de una aguja, se pasa un endoscopio a través del estómago en la cavidad abdominal”.
Georg Kaehler, del ‘Mannheim Medical Centre’ de la Universidad de la Universidad de Heidelberg, en Alemania explica que: “Los cirujanos y sus pacientes han tenido buenas experiencias con la cirugía por orificios a partir de la década de 1990 y hay interés en continuar este desarrollo para evitar incisiones en la pared abdominal por completo y evitar las infecciones de heridas y hernias incisionales. Hemos utilizado tubos flexibles llamados gastroscopios para pasar por el estómago hacia la cavidad abdominal y realizar operaciones quirúrgicas allí”.
Kaehler y sus colegas realizaron una apendicectomía transgástrica en un grupo de 14 pacientes con apendicitis complicada. Sólo dos pacientes con inflamación abdominal necesitaron lavados o tratamientos de limpieza cuatro días después del procedimiento y las estancias en el hospital y las complicaciones postoperatorias fueron similares a las de los clásicos métodos quirúrgicos para la apendicitis.
Los  resultados preliminares: “demuestran el potencial de este innovador procedimiento, en particular cuando la apendicitis no se acompaña de peritonitis generalizada”.
El equipo señala que: “Sin embargo, se necesita más información sobre las ventajas y desventajas de este enfoque. También se planea un estudio multicéntrico para demostrar la viabilidad y seguridad de la apendicectomía transgástrica”.

jueves, 11 de abril de 2013

Según un estudio presentado en la 245ª Sesión y Exposición Nacional de la Sociedad Americana de Química, que se celebra hasta el jueves, “Un componente de la clara del huevo, ya popular como un sustituto de los huevos enteros entre los consumidores conscientes de que la yema aumenta el colesterol, puede tener un efecto beneficioso en la reducción de la presión arterial”.



El  líder del estudio, Zhipeng Yu, de la Universidad de Jilin (China) explicó: “Tenemos pruebas de laboratorio de que una sustancia presente en la clara de huevo, que es un péptido, uno de los componentes básicos de las proteínas, reduce la presión arterial tanto como una baja dosis de Captopril, un medicamento contra la presión sanguínea alta”.
Yu y sus colegas, con la Universidad de Clemson, en Carolina del Sur (Estados Unidos): “utilizaron un péptido llamado RVPSL. Previamente, los científicos descubrieron que la sustancia, como la familia de medicamentos que incluye el ‘Captopril’, ‘Vasotec’ y ‘Monopril’, era un inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA), que tiene una poderosa capacidad de inhibir o bloquear la acción de la ACE, una sustancia producida en el cuerpo que aumenta la presión arterial”.
“En ratas de laboratorio con presión arterial alta, los resultados de la alimentación de la sustancia fueron positivos, mostrando que RVPSL no tiene efectos tóxicos aparentes y disminuyó la presión arterial por cantidades comparables a bajas dosis de Captopril”.
“Nuestros resultados apoyan y mejoran los resultados anteriores sobre este tema. Fueron lo suficientemente prometedores como para seguir adelante con la investigación sobre los efectos del péptido de la clara de huevo en la salud humana”.
Yu destacó que: “la investigación se realizó con una versión del péptido que se calentó a casi 200 grados Fahrenheit (93º C) durante la preparación, a temperaturas inferiores a las que normalmente se usan para cocinar huevos”.
Y citó datos de otras investigaciones: “en las que las claras de huevo pueden retener sus efectos beneficiosos sobre la presión arterial después de la cocción. Una, por ejemplo, se demostró que la proteína del huevo frito, cocido a altas temperaturas, en realidad mostró una mayor capacidad para reducir la presión arterial que los huevos cocidos a 212 grados F (100º C)”.
Yu cree que: “los péptidos de clara de huevo, ya sea en los huevos o como un suplemento, podría ser útil como un complemento a los medicamentos contra la alta presión sanguínea y destacó que estos hallazgos sobre la clara de huevo y la presión arterial alta se agregan a la imagen emergente nutricional de los huevos”.
Aunque se lo consideró como un alimento a evitar en una dieta saludable: “Los estudios en los últimos años han concluido que muchas personas pueden comer huevos sin elevar sus niveles de colesterol en la sangre, beneficiándose de un alimento de bajo costo bajo en calorías y rico en proteínas, vitaminas y otros nutrientes”.

martes, 9 de abril de 2013

El chocolate, una golosina saludable si se consume con moderación, aunque tiene un alto nivel de grasas.



Un grupo de científicos británicos, presentó  una interesante idea en el congreso de la Sociedad de Química Americana , la asociación científica más grande del mundo, con 163.000 miembros, que se celebra estos días en Nueva Orleans. La tecnología que desarrolló  este equipo permite fabricar chocolate con zumo de fruta, agua con vitamina C o cola light reemplazando hasta un 50% de sus grasas y según dicen: “el chocolate resultante es igual de sabroso, pero mucho más sano y menos calórico”.
Los químicos de la Universidad de Warwick en Reino Unido, explican que: “el zumo en forma de micro-burbujas ayuda a conservar la exuberante y aterciopelada ‘sensación en la boca’ que produce normalmente el chocolate. La textura es firme y sin embargo se derrite en la boca. El proceso también evita la película blanca poco apetitosa que recubre la superficie del chocolate que ha estado guardado en el estante durante un tiempo (aunque es muy probable que los muy golosos no hayan llegado a verla nunca)”.
Según el investigador Stefan AF Bon:  “Hemos establecido la química que es un punto de partida para fabricar un chocolate saludable. Este enfoque mantiene las cosas que hacen que el chocolate sepa a chocolate, pero con jugo de fruta en lugar de grasa. Ahora estamos esperando que la industria alimentaria dé los siguientes pasos y utilice la tecnología para hacer barras de chocolate y otros dulces sabrosos y bajos en grasa”.
“El alto contenido en grasas y azúcar del chocolate es una desventaja, en comparación con sus altos niveles antioxidantes llamados flavonoides, por ejemplo. Una porción de 2 onzas de chocolate negro premium puede contener 13 gramos de grasa, el 20% de la grasa total diaria recomendada para una persona que come 2.000 calorías por día. Gran parte de esa grasa es saturada, no saludable. Sustituirla por zumo o refrescos de cola también reduce el contenido total de azúcar de los dulces”.
Según los científicos: “La tecnología funciona con chocolate negro, con leche y blanco, y se utilizó  zumo de manzana, naranja y arándano, en lo que se conoce como una emulsión de Pickering. El sabor sigue siendo a chocolate”.

La jefa de la Comisión de Planificación Familiar y Salud Nacional de China, Li Bin, aseguró que “China puede controlar el brote de la nueva cepa de gripe aviaria que está contagiando a humanos”.



El anuncio se produjo un día después de que el país asiático reportara el caso número 18 de contagio por el virus H7N9. Por el momento, solo se registraron seis fallecidos.
Por otra parte, agregó que “China está movilizando sus recursos a nivel nacional para combatir a la nueva cepa del virus, realizando un seguimiento de cientos de personas señaladas como contactos cercanos de los infectados” y que “está sacrificando a decenas de miles de aves donde se hallaron indicios del H7N9”.
Por su parte, el representante de la OMS en China, el doctor Michael O’Leary, reiteró que no existe evidencia de que se haya producido una transmisión directa entre humanos” y elogió a Pekín por sus esfuerzos para determinar la fuente del virus.

domingo, 7 de abril de 2013

Médicos del Mundo en el temporal.


 La organización humanitaria participa con su Equipo de Emergencias socioambientales en barrios de la ciudad de La Plata para realizar una ‘evaluación sanitaria y epidemiológica’ de la población.
La organización a través de un comunicado informó que: “Nos preocupan los centros de evacuados y también la vuelta a casa en cuanto a las medidas de protección y cuidado de la salud. Tenemos que trabajar para crear barreras epidemiológicas que impidan brotes”.
También  consideraron que: “en situaciones como estas, el riesgo no se circunscribe a afecciones derivadas del contacto físico con el agua, ya que sin duda, el impacto en salud mental de las familias con víctimas y afectados severamente es un problema sanitario a tener en cuenta también”.
El Equipo de Emergencias Socioambientales de Médicos del Mundo, que trabaja en América Latina y el Caribe, interviene tanto en atención primaria de la salud, estrategias de prevención de enfermedades post-inundaciones y vuelta a casa, vigilancia epidemiológica y medidas de protección de salud como promoción de higiene, desinfección de viviendas y potabilización del agua.

“Cuando encendemos una luz láser en la región prelímbica de la corteza prefrontal, la búsqueda compulsiva de cocaína desaparece”.


 Antonello Bonci, director científico del programa de investigación intramural en el Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA) del NIH, donde se realizó el trabajo, y también profesor adjunto de Neurología en la UCSF y profesor adjunto en la Universidad Johns Hopkins explicaron que, “Cuando encendemos una luz láser en la región prelímbica de la corteza prefrontal, la búsqueda compulsiva de cocaína desaparece”.
El estudio, que fue publicado esta semana en la revista ‘Nature’, ‘demuestra el papel central que la corteza prefrontal desempeña en la adicción a la cocaína compulsiva. Los hallazgos de esta investigación también sugieren un nuevo tratamiento que podría ser probado en humanos inmediatamente’.
Bonci destacó que: “Cualquier nueva terapia humana no se basa en el uso de láseres, pero lo más probable es confiar en la estimulación electromagnética fuera del cuero cabelludo, en particular una técnica llamada estimulación magnética transcraneal (TMS). Se están diseñando ensayos clínicos para probar si este enfoque funciona”.
“Una de las características de la adicción a la cocaína es que la droga se toma  compulsivamente porque se pierde la capacidad de abstenerse de consumirla, incluso aunque pueda destruir la vida del consumidor”.
“Lo que hace que este trabajo sea prometedor es que que el autor principal, Billy Chen, de NIDA, y sus colegas han trabajado con un modelo animal que reproduce este tipo de adicción compulsiva a la cocaína”.
“Los animales, al igual que los adictos humanos son más propensos a tomar malas decisiones y consumir cocaína. Así, los estudios electrofisiológicos que implicaron a ratas han demostrado que tienen actividad extremadamente baja en la corteza prefrontal, una región del cerebro fundamental para el control de impulsos, la toma de decisiones y flexibilidad de comportamiento”.
“Estudios similares que toman imágenes de los cerebros de los seres humanos han mostrado el mismo patrón de actividad baja en esta región en personas que están compulsivamente ‘enganchadas’ a la cocaína. Para probar si la alteración de la actividad en esta región del cerebro podría afectar a la adicción, Chen y sus colegas emplearon una técnica llamada optogenética para cerrar la actividad y apagarla mediante un láser”.
“Primero tomaron  unas proteínas sensibles a la luz llamadas rodopsinas y mediante ingeniería genética las insertaron en las neuronas de la corteza prefrontal de la rata. Mediante la activación de esta región con un láser dirigido a las rodopsinas, encendieron y apagaron las células nerviosas”.
“El encendido de estas células acabó con la conducta compulsiva, mientras que el apagado convirtió a los no adictos en adictos, según descubrieron los investigadores”.
Según  Bonci: “lo interesante es que no hay una manera de inducir una activación similar de la corteza prelímbica en las personas a través de una técnica llamada estimulación magnética transcraneal (TMS), en la que se aplica un campo electromagnético externo al cerebro y se ha utilizado como un tratamiento para los síntomas de la depresión”.
Tanto  Bonci como  sus colegas planean comenzar los ensayos clínicos en los NIH utilizando esta técnica en algunas sesiones a la semana para estimular la corteza prefrontal en las personas que son adictas a la cocaína y ver si se puede restaurar la actividad de la parte del cerebro y ayudar a  evitar el consumo de esta droga.