Mostrando entradas con la etiqueta homosexual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta homosexual. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de junio de 2013

Mientras el movimiento homosexual obtiene beneficios en la opinión pública y la política, la voz discordante de la ciencia continúa descubriendo más y más problemas de salud asociados con el comportamiento sexual gay.

Peter Bakllinski
20 de junio de 2013 (Notifam) – 

Un análisis sistemático de artículos de PubMed que tratan sobre la actividad homosexual (HSH) y los índices de cáncer descubrió que los índices para diversos cánceres se dispararon para los hombres que participaban en actividad homosexual.
El estudio, titulado “Cáncer y hombres que tienen sexo con hombres: un análisis sistemático” fue publicado en The Lancet en el mes de diciembre pasado.
Los investigadores examinaron 47 informes que ameritaban la inclusión en su estudio de orientación sexual e índices de cáncer. Descubrieron que la mayoría de los informes coinciden en que HSH es un factor de riesgo importante para el cáncer.
Los investigadores descubrieron que una docena de los 47 estudios se enfocaban en los factores de riesgo para el cáncer anal, incluida la infección por VPH en el canal anal. Los estudios indicaban que “no ser exclusivamente heterosexual aumentaba de manera significativa el riesgo de cáncer anal”.
Un informe halló que “la infección anal por VPH y la citología anal anormal eran más elevadas en muchachos con una orientación homosexual o bisexual”.
Un informe francés de pacientes ambulatorios con clínica de VIH descubrió que “los HSH tenían una prevalencia mayor de infección por VPH que los hombres heterosexuales que se inyectaban drogas” (85 por ciento vs. 46 por ciento), se halló que los HSH estaban “infectados con varios tipos de VPH [con más frecuencia] que los hombres heterosexuales que se inyectaban drogas” (61 por ciento vs. 26 por ciento), y que “más HSH tenían anormalidades citológicas que los hombres que se inyectaban drogas” (72 por ciento vs. 36 por ciento).
Un estudio brasileño encontró que “los HSM con VIH tenían muchas más probabilidades de tener lesiones escamosas anales intraepiteliales“ que los hombres heterosexuales con VIH y los hombres y mujeres sin VIH que no tenían “coito anal receptivo”.
Según los investigadores, los resultados del estudio brasileño “sugieren que tanto la infección por VIH y el coito anal receptivo se correlacionan de manera significativa con las lesiones escamosas anales intraepiteliales”.
Los investigadores descubrieron que nueve de los 47 estudios demostraron que en comparación a otros grupos, los HSH tienen índices de infección por el virus del herpes humano tipo 8 (VHH-8) “desproporcionadamente mayor”. Según los investigadores, el VHH-8 ha demostrado predisponer a las personas a la enfermedad/tumor sistémico sarcoma de Kaposi.
Las pruebas examinadas por los investigadores demostraron que mientras el virus de la hepatitis B (VHB), que puede resultar en cáncer de hígado, disminuyó un 67 por ciento en general entre 1990 y 2002, la “proporción de los HSH que tienen el VHB aumentó de un 7 por ciento a un 18 por ciento en el mismo período”.
Un informe examinado por los investigadores descubrió una conexión entre la enfermedad de los pulmones y la orientación sexual.
De los 75.164 estudiantes universitarios de entre 18 a 24 años de edad que reportaron tener una orientación sexual heterosexual, gay o lesbiana, bisexual, o incierta, la probabilidad de estudiantes universitarios gay o lesbianas que habían tenido “enfermedad respiratoria aguda” era “significativamente mayor” que para los estudiantes universitarios heterosexuales (o 1 de 38). Los bisexuales tenían “más probabilidades” de haber tenido infección sinusal (o 1 de 15); asma (o 1 de 37) y bronquitis (o 1 de 19) que los heterosexuales.
Los investigadores revisaron dos informes que examinaban índices de sobrevida de personas con SIDA. La “probabilidad de mortalidad era considerablemente mayor para hombres homosexuales que para hombres heterosexuales, mujeres heterosexuales u hombres que se inyectaban drogas”.
Con el hecho de que los HSH experimentan índices mayores de enfermedad y mortalidad, a los investigadores les resultaba dificultoso encontrar algo positivo en los datos, pero lo encontraron.
Dos informes demostraron que los médicos tenían “más probabilidades de hablar sobre salud anal con los HSH con VIH que con los hombres y mujeres heterosexuales con VIH, y los HSH tenían más exámenes para detectar el cáncer colorrectal.
Los investigadores denominaron esto una “ventaja para los HSH”.
De las pruebas que examinaron, los investigadores concluyeron que “la orientación sexual en gran medida aún se subestima en el contexto del cáncer” y llamaron a una mayor investigación que “examinaría los efectos de la orientación sexual en el cáncer, desde la prevención hasta la supervivencia”.

domingo, 1 de abril de 2012

"Identidad homosexual".


Comprender y sanar la homosexualidad
Por Lic. Viviana Nasif
(AA) Hace algunos años llegó a mis manos un libro inesperado por mi parte, a través de una amiga que reside en España. Este libro revelador, cargado de vivencias realmente dolorosas, que relata una historia de vida que conduce a su autor a un verdadero camino de felicidad y realización personal es el libro“Comprender y sanar la homosexualidad” de Richard Cohen.
Debo decir que poder acceder a este libro vivencial y científico a la vez, me permitió entrever la problemática de la sexualidad como un cuestionamiento profundo de la existencia. Esto corrobora, de una manera contundente, que cuando hablamos de sexualidad, no hablamos de aparato reproductor, de órganos sexuales, de genitalidad, hablamos de la persona sexuada, de un todo con identidad femenina o masculina.
Richard Cohen, relata su comienzo en la práctica de la homosexualidad como unilateral, sin elección, ya que fue el abuso sexual reiterado de una persona cercana afectivamente, lo que lo llevó a adoptar la forma de vida homosexual. Sufre una estafa emocional por parte de un hombre adulto, de su confianza, cercano a su familia –amigo de la familia en proceso de divorcio, al que le brindan hospedaje en su casa-. A través de cierta identificación por afinidad en gustos, rasgos de personalidad, etc. llega a tener plena confianza en este hombre, cual figura “paterna”. Esta cercanía se convierte en abuso emocional y físico-sexual, lo que desencadena la práctica de la homosexualidad, como forma de vida, en el entonces adolescente Richard.
A partir de este inicio que nadie desearía, ni para sí, ni para otro, mucho menos para un hijo o hija, comienza su camino doloroso de búsqueda, que el autor relata con todo detalle, tanto de comprensión de lo que le pasaba, de la profunda infelicidad que siente, hasta llegar a terapeutas que intentan confirmarlo en su "identidad homosexual". 
Lo que hace que Cohen siga buscando respuestas era la profunda insatisfacción que le acarreaba esta forma de vida, a pesar de reconocer la gente valiosa con la que tuvo oportunidad de compartir su vida, sus experiencias, su dolor.
También relata la experiencia de haber pasado por grupos religiosos evangélicos, de distintas denominaciones, que se dedican en EEUU a esta problemática. Hasta llegar a conocer a su actual esposa, con la que tiene ya tres hijos, y que encaminó su recuperación, haciendo él mismo su propia terapia que lo ha hecho mundialmente famoso, a pesar del repudio de algunas comunidades de homosexuales.
Lo que él intenta rescatar es la posibilidad, a través de una terapia que describe paso a paso en su libro, de encontrar paz y coherencia de vida para aquella persona que no se encuentra conforme con su "identidad homosexual". Ofrece a quien así lo requiera, poder sanar heridas emocionales -no sanar una enfermedad- y que de alguna manera, como sufrió en carne propia, esas heridas generadas por la falta de afecto paterno, esa falta de comprensión de las diferencias entre su padre y él, lo impulsaran a buscar el afecto masculino en otro hombre con quien se identificara por semejanza de caracteres y afinidad de inclinaciones. La dificultad estuvo centrada en la confusión de afectos que esta búsqueda generó, terminando en sucesivas relaciones sexuales homosexuales, que lejos de plenificarlo le acarrearon inmenso dolor y disconformidad con su vida.
De esta manera, y para beneficio de la sociedad, llega a descubrir que ese dolor e inconformidad se centraban en la búsqueda de afecto-cariño-contención-valoración masculinas no genitales, sino emocionales, reconocimiento, valoración, cercanía, que su padre no supo brindarle.
Estas distintas manifestaciones afectivas van llegando, una vez iniciado el camino terapéutico, a través de distintas figuras masculinas que van sanando las heridas causadas por el padre de igual sexo, y van proveyendo de afecto, abrazos, caricias, palabras de valoración que van llenando vacíos en la vida de quien pide comprender y sanar la homosexualidad.
Los invito a leer este trabajo lleno de vivencias, de emociones, escrito con el corazón, pero también con rigor profesional con el fin de poder transmitir experiencias y conocimiento, buscando-como él mismo lo ha expresado- compartir experiencias y un camino de sanación emocional, a través del cual logra recuperar en plenitud su identidad heterosexual.