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martes, 25 de agosto de 2015

Ford ha reducido el índice de lesiones en un 70 por ciento.


Ford logró una reducción de los índices de lesiones en los trabajadores de alrededor del 90 por ciento tales como los movimientos que puedan producir sobrecargas durante el proceso de ensamblado. Los ergonomistas de Ford realizaron más de 900 evaluaciones virtuales de las tareas de ensamblaje, centrados en tres puntos principales: la captura del movimiento del cuerpo completo, impresiones en 3D e inmersiones en la realidad virtual.

Desde 2003, Ford ha reducido el índice de lesiones en un 70 por ciento entre sus 50.000 “atletas industriales” a nivel global, gracias a la nueva tecnología ergonómica, ayudas en el manejo de las estaciones de materiales pesados, rediseño de los puestos de trabajo y cambios basados en datos recabados en algunos procesos productivos.

“En Ford nos referimos a los trabajadores de nuestras líneas de ensamblaje como “atletas industriales” debido a la naturaleza del trabajo” dijo Allison Stephens, directora técnica para el ensamblaje ergonómico de Ford. “Hemos tomado decisiones acertadas gracias a las pruebas sobre ergonomía realizadas, encaminadas a hacer más seguro el proceso de producción del vehículo, lo que ha permitido una mayor protección para los empleados”. Los expertos en fabricación virtual de Ford lo hacen en dos puntos de gran importancia: factibilidad de producir el diseño y la seguridad de los trabajadores en las líneas de producción.

En los lanzamientos de los vehículos de los últimos tres años, los ergonomistas virtuales de Ford han simulado el proceso de construcción usando pruebas en personas y también en forma virtual para evaluar la exigencia física que supone fabricar cada vehículo. El núcleo virtual de las tecnologías de fabricación.

Los ergonomistas de Ford realizaron más de 900 evaluaciones virtuales de las tareas de ensamblaje por cada nuevo modelo de vehículo que se comenzó a producir, centrados en tres puntos principales: la captura del movimiento del cuerpo completo, impresiones en 3D e inmersiones en la realidad virtual. Cada uno proporciona datos de gran relevancia para evaluar la seguridad del proceso de ensamblaje de los trabajadores, mientras mantienen un excelente nivel de calidad en los acabados para los clientes.

Los expertos en manufacturación virtual de Ford utilizan las siguientes herramientas: Captura de movimientos corporales genera datos sobre cómo un empleado mueve su cuerpo y realiza su tarea. A través de más de 52 capturas de movimiento de su brazo, espalda, piernas y torso, los ergonomistas pueden grabar más de 5000 puntos para evaluar la fuerza y la debilidad, el estrés en el trabajo y los desequilibrios corporales. Impresiones en 3D son usadas por los ergonomistas para validar la separación de las manos en el proceso de ensamblaje del vehículo en instancias en las que una simulación virtual ofrece resultados poco claros.

Realidad virtual inmersiva utiliza 23 cámaras de captura de movimiento para las inmersiones virtuales del empleado en su futuro puesto de trabajo. Posteriormente, estos son evaluados para determinar la viabilidad y exigencias de la tarea. “La tecnología de seguimiento de movimiento se ha usado durante más de 30 años con pruebas cuantificables de la técnicas de atletas para mostrar si son susceptibles de sufrir algún daño por un uso excesivo de la fuerza que pudiera provocar algún daño muscular”, dijo Gay Scheirman, vicepresidente de aplicaciones de ingeniería y análisis de movimiento de Ford.

Los resultados del Programa de Fabricación Virtual Al día de hoy, los ergonomistas de Ford han trabajado en el lanzamiento de más de 100 nuevos vehículos a nivel global utilizando herramientas de fabricación virtual entre los que se destaca el Ford Mustang, que será comercializado en Argentina a partir del 2016. A través de investigaciones, Ford no solo ha conseguido una reducción de los índices de lesiones en los trabajadores, sino que además obtuvo una reducción del 90 por ciento de movimientos que puedan producir sobrecargas, dificultades en el movimiento de las manos y tareas que incluían una dificultad en la instalación de la pieza.

“En Ford, nuestro objetivo es dotar de un ambiente de trabajo sano, seguro y productivo en nuestras líneas de producción a nivel internacional”, dijo Michael Torolski, director ejecutivo de Ford e ingeniero en operaciones de fabricación. “Los ergonomistas y el proceso de fabricación virtual ayudan a nuestra estrategia de reducir las lesiones y permite una temprana validación de los cambios en los procesos de producción”.

viernes, 1 de mayo de 2015

Asbesto:El asesino silencioso.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó un informe que dice que por lo menos uno de cada tres habitantes europeos vive en países que aún no han prohibido el uso de todas las formas de asbesto, material que puede causar diversos tipos de cáncer y otras enfermedades graves.

En una reunión de alto nivel sobre temas de salud y medio ambiente llevada a cabo en Haifa, Israel, la OMS informó que unas 300 millones de personas pueden estar expuestas al asbesto, tanto en el trabajo como en el medio ambiente. Dicho material es responsable de cerca de la mitad de las muertes por cáncer desarrollado en el trabajo.

“No podemos darnos el lujo de perder 15.000 vidas al año en Europa, sobre todo trabajadores, a causa de enfermedades provocadas por la exposición al asbesto. Cada muerte relacionada con este material es evitable”, dijo la doctora Zsuzsanna Jakab, directora regional de la OMS para Europa.

La exposición al asbesto puedo causar cáncer de pulmón, ovarios y laringe. También mesotheilioma y asbestosis. Según nuevos estimados de la OMS, las muertes por mesotheilioma en 15 países europeos generan un costo de 1.500 millones de euros anualmente.

En Europa, 37 de los 53 países de Europa han prohibido totalmente el uso de todas las formas de asbesto, aunque los 16 restantes todavía lo usan, sobre todo como material de construcción.

martes, 29 de mayo de 2012

Las necesidades de una población que envejece con rapidez llevaron a Japón a flexibilizar sus estrictas normas de inmigración y de capacitación en enfermería, a fin de aceptar personal calificado de otros países.

Los ancianos no tienen quien los cuide
Por Suvendrini Kakuchi
TOKIO, may (IPS) -  Pero las iniciativas poco sistemáticas muestran sus flaquezas.
Este mes, dos enfermeros indonesios calificados, que habían llegado a Japón en 2008 para capacitarse, abandonaron el país. Formaban parte de 35 profesionales de Indonesia que aprobaron el examen de formación y que consiguieron trabajo aquí.

"Mi esposa me pidió que regresara con la familia", explicó uno de ellos en entrevista televisiva antes de partir.

La llegada de personal de enfermería de Indonesia a Japón se dio en el marco de un acuerdo bilateral de asociación económica entre ambos países.

Tokio firmó tratados similares con Filipinas y Vietnam, que apuntan a fomentar los lazos económicos, y en el marco de los cuales Japón se comprometió a aceptar extranjeros y capacitarlos en atención a la salud.

La decisión de los inmigrantes indonesios de irse dejó perpleja a las autoridades japonesas y a las compañías prestadoras de salud, pese a que son solo una ínfima porción del total de empleados extranjeros. La sorpresa se debió a la perspectiva desalentadora de tener que hacer frente a la posibilidad de brindar una asistencia inadecuada a una sociedad que no para de envejecer.

Veintitrés por ciento de los 126.800.000 habitantes de Japón tienen más de 64 años, lo que convierte a este país en el hogar de ancianos del mundo.

Esta nación ya cuenta con 200.000 trabajadores en enfermería, y los pronósticos indican que faltarán 1,27 millones para 2025.

Además, los datos oficiales muestran cada vez más casos de mortalidad "en soledad" en la tercera edad, personas de más de 65 años que mueren solas y cuyos cuerpos son descubiertos varios días después.

Actualmente son 15.600 casos al año, según la compañía de seguros Instituto Nissey Research.

En un intento de resolver el problema, el gobierno japonés dicta nuevas normas desde hace dos años. Por ejemplo, las compañías que contratan extranjeros deben pagar salarios iguales a los de los trabajadores japoneses.

En el marco de los varios acuerdos de asociación económica, los extranjeros reciben visas de tres años para poder preparar el examen. Si lo aprueban tienen la posibilidad de permanecer en el país de forma indefinida.

"Pero la decisión de los indonesios de regresar a su país, aun después de haber aprobado el examen nacional es una clara señal de que Japón no atiende la situación de forma adecuada", señaló Waka Asato, profesor adjunto de la Universidad de Kyoto.

Este país no tiene buena infraestructura social ni económica para aceptar a los recién llegados, en especial asiáticos, en el sector de la salud, remarcó.

Entre los principales obstáculos está la excesiva dificultad del examen nacional para obtener la licencia, que los extranjeros deben aprobar en lengua japonesa.

En marzo pasado, solo 35 de los 94 indonesios que dieron el examen lo aprobaron. Era la primera vez que enfermeros de ese país y de Filipinas, que llegaban en el marco del acuerdo de asociación económica, daban la prueba.

Norio Tokunaga, director de Kuwaoen, empresa que ofrece servicios de enfermería, explicó que lo peor son las severas leyes japonesas que impiden que los extranjeros vuelvan a dar el examen si lo pierden la primera vez.

"Después de tres años de estudio y trabajo agotador tienen que pasar esta prueba, que es difícil hasta para los japoneses. Si la pierden deben marcharse. Esa es una de las razones clave de la falta de motivación de los extranjeros", aseguró.

Otro problema es que las leyes no reconocen a los estudiantes extranjeros dentro del personal regular mientras hacen la práctica, pese a que tienen los conocimientos básicos y se están formando en el trabajo.

"Los indonesias registrados estudiaron enfermería en su país y profundizan sus capacidades trabajando en Japón. Cuando no pueden asumir sus responsabilidades como cualquier empleado, se sienten marginados", dijo Tokunaga a IPS.

Las leyes japonesas exigen tres enfermeros por cada paciente en una residencia de ancianos. Al quedar fuera de este sistema, los extranjeros se vuelven "invisibles" en la compañía y pueden llegar a perder beneficios económicos, como los bonos anuales, explicó.

El sistema legal no satisface las necesidades del sector, según expertos.

"No los tratan como a personas con derechos propios de residencia. Es una muestra de la discriminación oficial de extranjeros, profundamente enraizada en Japón", arguyó Manabu Shimasawa, especialista en inmigración de la Universidad de Akita.

Actualmente se debate la creación de un nuevo impuesto de bienestar para cubrir las crecientes necesidades sociales y médicas. Además está en auge nueva tecnología para la tercera edad, incluidos robots funcionales que pueden hablar y dar de comer a las personas.

"De todas maneras, los ancianos necesitan de la mano cariñosa que le extiende un enfermero profesional para ayudarlos a llevar una vida emocional y físicamente estable. El gobierno ignora estas necesidades básicas", remarcó Asato.(FIN/2012)