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lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Cómo impacta en tu cuerpo el ejercicio y la dieta que elegís?

Saber sobre la composición corporal es indispensable para comprender cómo la dieta y la actividad física impactan en nuestro cuerpo. Te ves sano pero... ¿La composición de tu cuerno expresa lo mismo?


El estudio de la composición corporal es un aspecto importante del estado nutricional ya que permite cuantificar por separado el hueso, la grasa y el tejido magro (muscular), y sus proporciones. De esta manera, se pueden detectar y corregir problemas nutricionales.

“Al poder medir los distintos compartimentos corporales podemos observar los cambios que sufren en relación a factores muy influyentes como nuestra alimentación y estilo de vida. Por ejemplo, en el sobrepeso y la obesidad, existe un exceso de masa grasa o, por el contrario, en la desnutrición tanto la masa grasa como la masa muscular podrían verse sustancialmente disminuidas” puntualiza la Dra. Vanesa Longobardi, especialista en Endocrinología del IDIM.

Existen distintos métodos que evalúan la composición corporal. La densitometría es la más utilizada en la práctica clínica debido a su técnica segura, precisa y no invasiva. Este método, ampliamente utilizado para el diagnóstico de la Osteoporosis, posee gran exactitud, precisión y sensibilidad para cuantificar la masa ósea, la masa grasa y la masa magra o muscular. El informe otorga detalles sobre cantidades y porcentajes de los distintos tejidos en las distintas partes del cuerpo (tronco, brazos, piernas).

La técnica es simple, se realiza con el paciente acostado en una camilla y demora pocos minutos. Si bien la dosis de radiación es extremadamente baja, al usar rayos X, no puede realizarse en mujeres embarazadas, siendo esta su única contraindicación.

“Resulta muy importante incorporar el estudio de composición corporal para un mejor abordaje de la salud, y un posterior seguimiento de las medidas nutricionales y terapéuticas implementadas, como pueden ser pacientes con sobrepeso, obesidad, trastornos alimentarios, deportistas, adultos mayores con caídas frecuentes en los que se sospeche depleción del tejido muscular, entre otras patologías”, explica la Dra. Longobardi.

Atención! No todo es bajar de peso

El tejido muscular es el tejido que más rápidamente perdemos con el paso del tiempo. Tiene una característica especial: es flexible. Esto significa que se gana de manera relativamente fácil al hacer ejercicio pero como contraparte, se pierde también si no lo hacemos.

¨Nuestro tejido muscular es un tesoro. Poseer una buena masa muscular permite una vejez mucho más saludable. Por eso debemos cuidarlo. Ojo con las dietas desequilibradas que generan descenso rápido del peso corporal pero a expensas de pérdida de masa muscular¨ enfatiza la Dra. María Belén Zanchetta,coordinadora médica de IDIM.

La evaluación de la composición corporal permite conocer cuánto tejido graso perdemos cuando hacemos un tratamiento para adelgazar. Combinando actividad física adecuada con alimentación saludable podemos realizar una verdadera transformación corporal. El objetivo de tratamiento de todo paciente con sobrepeso y obesidad en última instancia debería consistir no tanto en descender de peso como en disminuir el tejido graso y aumentar el tejido muscular, mejorando la composición corporal.

lunes, 26 de mayo de 2014

Las grasas trans aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

sociedad

 En Argentina, una ley indica que para diciembre de 2014 deben eliminarse de los alimentos.

FIC Argentina, organización sin fines de lucro que promueve políticas para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles, realizó una investigación sobre 878 productos que tienen grasa en su composición, que detectó que de un total de 225 tipos de galletitas evaluadas, 1 de cada 3 contiene grasas trans. Las grasas trans se obtienen mediante un proceso industrial de hidrogenación de aceites de origen vegetal y se utilizan en los procesos de producción porque ofrecen ciertas ventajas para las industrias de alimentos, (como la mayor conservación, mayor solidez, entre otras). Sin embargo, se ha comprobado que su consumo aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el infarto. Por esto, la Declaración de Río de Janeiro “América Libre de Grasas Trans” en el año 2008 recomendó su sustitución.

Según tipo de galletita, el estudio de FIC Argentina mostró que el 68% de las galletitas dulces rellenas tiene grasas trans. Le siguen los bizcochos y galletitas variadas con un 62%, Luego, las galletitas dulces secas con un 24%, las crackers o galletitas de agua con un 10% y en último lugar las galletas de arroz con un 5%. Según datos de Euromonitor International, Argentina lidera el consumo per cápita de galletitas en América y es uno de las más altos del mundo, con cifras de 10.1 kilos per cápita al año. Esto se debe a que en nuestro país las galletitas son una parte de la dieta diaria pues se consumen tanto en el almuerzo y la cena, como en el desayuno y la merienda.

Según datos de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud realizada por el Ministerio de Salud de la Nación en 2005, los niños y niñas de 6 a 23 meses consumen un promedio de 27,4 gramos diarios de galletitas dulces secas y de 2 a 5 años, 45,4 gramos diarios, lo cual significa un aporte de 1,04 gramos y 1,27 gramos de grasas trans por día, respectivamente. Es decir que solo con el consumo de galletitas se cubre la mitad del límite máximo de grasas trans que recomienda la Organización Mundial de la Salud por día (2,2 gramos por día). En mujeres de 10 a 49 años, el consumo promedio de crackers o galletitas de agua es de 39,2 gramos diarios, lo cual significa un aporte de 0,65 gramos de grasas trans y se cubre un 30% del límite máximo recomendado.

En 2010 el Ministerio de Salud de la Nación lanzó la campaña “Argentina 2014 libre de grasas trans” para informar a la población sobre los efectos nocivos del consumo de grasas trans y lograr que todas las empresas de alimentos realicen las modificaciones tecnológicas necesarias para adecuarse al nuevo artículo establecido en el Código Alimentario Argentino referente a grasas trans. El artículo exige la restricción del contenido de grasas trans en los alimentos industrializados de acuerdo a estándares internacionales, estipulando que no debe ser mayor a 2% del total de grasas en aceites vegetales y margarinas destinadas al consumo directo y a 5% del total de grasas en el resto de los alimentos. La fecha límite para que las industrias cumplan con esta restricción venció en el 2012 para los aceites y margarinas y alcanzará a los demás alimentos en diciembre del 2014.

La investigación de FIC Argentina mostró que las margarinas analizadas ya han logrado eliminar sus contenidos de grasas trans y que hay categorías de alimentos que no presentan contenidos de grasas trans, como tapas de empanadas, tapas de pascualinas, sopas y chocolates en polvo. Sin embargo, de la muestra analizada, el 20,7% de los alimentos todavía contienen grasas trans. De estos, la mayoría superan el límite máximo establecido por el Código Alimentario Argentino que entrará en vigencia en diciembre de 2014. Además de las galletitas, las categorías con mayor cantidad de productos con grasas trans son: baños de repostería (83,3%), alfajores (28,6%), productos de panadería (budines, grisines, masitas) (31,6%), y los platos listos como arroces y pastas (27,8%),

“El uso de grasas trans en los alimentos es una preocupación a nivel mundial ya que su consumo aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y genera grandes gastos para los sistemas de salud de los Estados. Nuestra investigación muestra que una buena parte de los alimentos consumidos por los argentinos, especialmente los niños, todavía contienen grasas trans. Para garantizar la efectiva implementación de la modificación del código alimentario, será necesario que la industria alimenticia adapte sus procesos de producción para diciembre y se pueda mejorar así la calidad nutricional de los alimentos industrializados. Esta política de salud pública constituye un paso clave para prevenir discapacidades y muertes por enfermedades crónicas y mejorar la calidad de vida de la población”, comenta Lorena Allemandi, investigadora de FIC Argentina.

El consumo de grasas trans eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares - primera causa de muerte en Argentina y en el mundo -, de muerte súbita de origen cardíaco y de diabetes. Esto se debe a que las grasas trans incrementan el colesterol LDL (conocido como colesterol “malo”) y disminuyen el colesterol HDL (colesterol “bueno”). Según la Organización Mundial de la Salud, una ingesta diaria de 5 gramos de grasas trans aumenta en un 25% el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Tal es la dimensión del problema sanitario que ocasiona el consumo de grasas trans que la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y la comunidad científica toda, acuerdan que las grasas trans deben eliminarse del proceso industrial de la elaboración de alimentos para proteger la salud pública. .

jueves, 13 de marzo de 2014

Recién nacidos.

opinión

En primer lugar, hay que tener en cuenta que los bebés nacen recubiertos con una película de grasa, denominada “unto sebáceo” y en el primer baño que se le realiza al recién nacido en la sala de parto sirve para retirar todas las secreciones, incluso parte del sangrado del parto, pero se trata de no retirar el Unto Sebáceo, que es absorbido por la piel directamente.

A las horas de nacer, el bebé realizar su primera deposición, ¿cómo se limpia? Esa sustancia se llama “meconio” y está formada por células, secreciones y líquido amniótico que el bebé deglutió durante la vida fetal. Estas deposiciones que ocurren durante las primeras 48 horas se deben lavar sólo con agua, sin ningún tipo de producto.

¿Cuándo está listo el bebé para el primer baño? Desde que nace, el bebé está apto para recibir un baño con las características y el cuidado necesario. Sin productos de ningún tipo y con el agua templada apenas por encima de su temperatura corporal. Justamente, por eso puede recibir el baño apenas nace.

Al momento de bañarlo, sólo deben usarse jabones neutros y no debe usarse Shampoo. La cola se limpia sólo con agua durante los dos o tres primeros días. A partir del cuarto, se puede usar un producto oleoso como el Óleo Calcáreo. Hay que tener un cuidado especial con los pliegues de abajo del brazo o de la entrepierna, ya que estas dos zonas son húmedas. Después del baño deben quedar lo más secas posibles, y no debe usarse ningún producto que no sea el agua y el jabón neutro.

Con respecto a las orejas, nunca debe usarse hisopos en los bebés. La higiene del pabellón externo del oído es sólo con agua y de manera muy delicada, evitando que ésta penetre.

En cuanto a la higiene bucal, las encías no se limpian, salvo que el médico del bebé lo requiera expresamente, pero no es habitual.

Consejos: Es preferible usar óleo calcáreo antes que toallitas húmedas. Entre los dedos del pie no es necesario poner talco o maicena. Sólo hay que asegurarse de que no quede humedad en la zona. Hasta que el ombligo se caiga, la limpieza se realiza con gasa y alcohol, con cada cambio del pañal. Las lagañitas se limpian con gasa embebida en Solución Fisiológica.

Por la Dra. Marisa Breton 
MN 115.895
Neonatóloga de Fundación Hospitalaria
Av. Cramer 4601. Tel 4704 -2300.