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viernes, 29 de abril de 2016

Crean un riñón artificial y lo trasplantan con éxito

Científicos del Hospital General de Massachusetts (EE.UU.) crean un riñón de rata artificial y lo trasplantan con éxito, según publica 'Nature Medicine'.

massgeneral.org


Los científicos emplearon una tecnología innovadora para desarrollar el órgano a partir de células del mismo organismo del animal receptor.  

"Si esta técnica logra aplicarse en humanos, los pacientes que sufren de insuficiencia renal y están esperando un trasplante o no son aptos para ello podrían recibir órganos nuevos obtenidos de sus propias células", comentó Harald Ott, autor principal del estudio.  

La técnica consiste en usar el órgano del organismo receptor como modelo. Primero trataron el órgano malsano con una solución detergente para matar las células vivas y obtener un 'molde' de colágeno del órgano. Después repoblaron la estructura con células de ratas recién nacidas y esperaron a que crecieran.  

Al comprobar que el modelo filtraba la sangre y producía orina como un órgano normal, lo trasplantaron a la rata. El riñón no fue rechazado por el organismo del animal y siguió funcionando correctamente, aunque de manera algo menos efectiva que los órganos naturales, lo que los científicos creen que podría deberse a que las células nuevas no eran suficientemente maduras para funcionar en el órgano de un animal adulto.  

La insuficiencia renal no tiene tratamiento. Las únicas opciones posibles en la actualidad son la diálisis y el trasplante, que conceden más días a los pacientes, pero con una calidad de vida muy baja.

miércoles, 6 de abril de 2016

ENFERMEDADES RENALES.

El riñón biónico

Científicos estadounidenses preparan un riñón artificial, con filtros de silicio y células vivas, que podrá ser implantado a los enfermos renales liberándoles de la máquina de hemodiálisis. Funciona bajo el impulso del corazón del paciente
El doctor William Fissell con el último prototipo de riñón artificial del El doctor William Fissell con el último prototipo de riñón artificial del "Proyecto Riñón"/Foto: The Vanderbilt University
El riñón biónico, a punto de entrar en su fase de pruebas en humanos, combinará elementos electrónicos y orgánicos y tendrá un tamaño similar al de los órganos cuya función asumirá.
Supondrá una mejora enorme para la vida de aquellas personas que deben conectarse varias veces a la semana a un aparato externo de hemodiálisis porque sus riñones fallan.
En la hemodiálisis, la sangre del paciente fluye a través de un filtro que elimina los desechos dañinos, minerales y líquidos innecesarios, y la sangre así tratada se devuelve a su cuerpo, ayudando a controlar la presión arterial y a mantener el equilibrio adecuado de sustancias químicas, como el potasio y el sodio.
El nuevo dispositivo que está desarrollando un grupo de universidades estadounidenses dentro del ‘Proyecto Riñón’, filtrará la sangre de la persona con deficiencia renal de forma continua, en vez de requerir visitas a un hospital que duran de 3 a 5 horas o más, y desde dentro del cuerpo, ya que se implantará en el paciente.
Núcleo filtrante y biorreactor para células vivas del prototipo del riñón artificial/Foto: The Valderbilt University
Núcleo filtrante y biorreactor para células vivas del prototipo del riñón artificial/Foto: The Valderbilt University
Este pequeño riñón bio-artificial, destinado a tratar la ‘enfermedad renal en etapa final’ (ESRD, por sus siglas en inglés), ofrecerá una nueva esperanza a aquellas personas cuyos riñones ya no pueden atender las necesidades de su cuerpo y están a la espera de recibir un trasplante, según los impulsores de este proyecto.
“Estamos creando un dispositivo bio-híbrido que puede imitar al riñón capaz de eliminar suficientes productos de desecho como para que el paciente pueda prescindir de la diálisis”, señala el doctor William H. Fissell IV, nefrólogo y profesor del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, VU, en Nashville, Tennessee (EE.UU.).
El doctor Fissell codirige el ‘Proyecto Riñón’, junto con el doctor Shuvo Roy, bio-ingeniero y profesor de la Universidad de California, San Francisco, UCSF, en EE.UU.

Células vivas en andamios de silicio

Este riñón artificial implantable quirúrgicamente incorpora un microchip de silicio que funciona como un filtro, así como células renales vivas y según este nefrólogo “funcionará bajo el impulso del corazón del paciente, filtrando la corriente sanguínea que lo atraviesa”.
Llevará componentes biológicos y tecnológicos y será del tamaño de una lata de refresco pequeña o una taza de café, como para que pueda ser implantado en el cuerpo de un paciente.
“La clave de este dispositivo es su microchip, en el que se utilizan los mismos procesos de la nanotecnología del silicio, que fueron desarrollados por la industria de la microelectrónica para los ordenadores y equipos informáticos”, según Fissell.
Los microchips son asequibles, precisos y permiten fabricar unos filtros ideales, de acuerdo a Fissell y su equipo, que actualmente están diseñando los poros de dicho filtro ‘uno a uno’, de acuerdo a la función que quieren que cumpla cada uno de estos orificios.
“Cada dispositivo tendrá aproximadamente quince capas de microchips filtrantes, una encima de la otra, las cuales serán además el andamio en el que se alojarán las células vivas de riñón que formarán parte de este dispositivo”, según Fissell.
El doctor Fissell muestra un filtro de microchip de silicio usado dentro del riñón artificial/Foto: The Varderbilt University
El doctor Fissell muestra un filtro de microchip de silicio usado dentro del riñón artificial/Foto: The Varderbilt University
Utilizarán células renales con vida que van a crecer sobre y alrededor de los filtros de microchips, con el objetivo de que puedan emular las acciones naturales de los riñones, de acuerdo a la Universidad de Vanderbilt.
“Estas células crecerán y formarán una membrana que será capaz de distinguir qué productos químicos son nocivos y cuales son beneficiosos, para filtrarlos y que luego el cuerpo pueda reabsorber los nutrientes que necesita y desechar los residuos de los que necesita deshacerse”, explica el doctor.
Según sus creadores, este dispositivo está fuera del alcance de la respuesta inmune, es decir de las defensas del propio organismo, con lo cual el cuerpo no lo rechaza.
Funcionará de forma natural con el flujo sanguíneo del propio paciente, por lo que uno de los mayores retos de los investigadores –según indican- consiste en tomar la sangre de un vaso sanguíneo y empujarla eficazmente a través del dispositivo.

Buscando los poros perfectos para la sangre

Los investigadores de Vanderbilt explican que deben manejar y transformar el flujo sanguíneo habitualmente pulsátil e inestable de las arterias, de modo que pueda moverse a través de un dispositivo artificial, sin que se produzcan coágulos o daños.
El doctor Shuvo Roy, bio-ingeniero y profesor de la Universidad de California, San Francisco, UCSF/Foto de la Universidad de California
El doctor Shuvo Roy, bio-ingeniero y profesor de la Universidad de California, San Francisco, UCSF/Foto de la Universidad de California
Para conseguirlo, la ingeniera biomédica Amanda Buck, de la VU, utiliza en su ordenador y visualiza en su pantalla modelos informáticos para refinar los canales o poros del dispositivo, de modo que la sangre circule por ellos de la forma más suave posible.
Luego fabrica prototipos con el nuevo diseño, usando una impresora 3-D y después los prueba con un flujo de líquido.
El doctor Fissell señala que tiene una larga lista de personas en diálisis deseosas de participar en el primer ensayo, que según el ‘Proyecto Riñón’ podrían comenzar a finales de 2017 y completarse en 2020.
La futura demanda del dispositivo que desarrolla junto con el doctor Roy, de la UCSF, seguramente será elevada, ya que según la red de obtención de órganos y trasplantes de EEUU, más de 100.000 estadounidenses están en la lista de espera para un trasplante de riñón, pero el año 2015 solo 17.108 recibieron un órgano.
Y según la Fundación Nacional del Riñón americana, más de 460.000 estadounidenses tienen ESRD y 13 personas mueren a diario esperando un riñón.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Cirujías.

opinión

Ahora se puede eliminar centímetros sin pasar por una cirugía. El método de Criolipolisis, se realiza mediante el sistema CoolSculpting® es un nuevo método no invasívo de reducción de grasa en áreas corporales localizadas como el abdomen, los flancos, brazos, muslos o la espalda mediante la utilización de frío. Esta innovadora tecnología consiste en enfriar las células grasas o adipocitos produciendo su muerte. Sin hacer dieta. La eliminacion es en forma definitiva.

Estudios demostraron que las células grasas son, por su naturaleza, más vulnerables al frío que el resto de tejidos que las rodean. Por lo tanto, las células grasas pueden ser eliminadas de forma segura sin dañar la piel que las cubre. Otras modalidades de tratamientos como láseres, radiofrecuencias o ultrasonidos focalizados, afectan a la grasa pero también pueden afectar al tejido adyacente, y ademas esos tratamientos eliminan solo el contenido lipidico de los adipositos sin eliminar la celula, de esta forma es que luego vuelven a tener adiposidad.

Durante el procedimiento se produce un enfriamiento preciso y controlado del tejido que resulta en un daño selectivo de la grasa sin dañar otros tejidos.

Posteriormente, el cuerpo va eliminando de forma gradual las células dañadas mediante los procesos metabólicos habituales, como los que eliminan la grasa que ingerimos con la comida, y sin alterar los parametros sanguineos.

Cuanto demora el tratamiento y que tiempo de recuperacion tiene?

El procedimiento demora una hora, dependiendo de la zona a tratar. Luego de realizarlo, el paciente regresa a sus actividades en forma inmediata. Y los resultados los comienzan a ver a partir del mes y hasta el 3 mes siguen disminuyendo centimetros.

Dra. Julieta García Bloise 
MN : 117278 

sábado, 1 de junio de 2013

Según el Instituto Nacional del Cáncer, ‘en el país los tumores de pulmón ocupan el cuarto lugar por su incidencia (detrás de los de mama, de próstata y de colon), pero son los que más muertes causan, con alrededor de 9000 anuales’.

vacuna contra el cancer

Casi tres cuartas partes de las consultas corresponden a tumores llamados ‘de células no pequeñas’. En los casos avanzados (que son la mayoría, porque es un tipo de cáncer que no se detecta precozmente), las únicas herramientas terapéuticas con que contaban los oncólogos eran la radioterapia y la quimioterapia. Pero tras más de 18 años de investigaciones, un consorcio público-privado que impulsó en el país el laboratorio Elea acaba de presentar el primer medicamento innovador que se da a conocer para esta patología en la última década: una vacuna terapéutica.
No previene el tumor, pero promueve su destrucción por el sistema inmune del propio organismo.
“Después de 18 años de desarrollo, llegamos a la mayoría de edad -bromea el doctor Daniel Alonso, director del Laboratorio de Oncología Molecular de la Universidad de Quilmes, investigador del Conicet y director científico del Consorcio de Investigación ID+i-. Hoy estamos en condiciones de ofrecer un nuevo recurso para un grupo de pacientes para los que no había muchas alternativas”.
En ensayos clínicos controlados a doble ciego (ni el médico ni el paciente sabían qué se les estaba administrando), el fármaco, cuyo nombre científico es racotumomab , triplicó el porcentaje de pacientes que viven dos años después de la aplicación de la vacuna, de 8 a 24%. Los “buenos respondedores” pueden prolongar bastante más su sobrevida.
“El cáncer de pulmón es una de las enfermedades más mortales que vemos -explica el doctor Luis Fein, director de investigación del Instituto de Oncología de Rosario, investigador del ensayo clínico de la vacuna y presidente del Grupo Argentino de Investigación Clínica en Oncología-. En etapa avanzada, sólo teníamos un tratamiento paliativo. En el estadio IV, una vez que la enfermedad se diseminó, la sobrevida promedio era de entre seis y ocho meses. Eso se puede mejorar con la quimio y la radioterapia, que siguen siendo la indicación básica para estos pacientes. La vacuna no suplanta esta estrategia, pero ofrece una nueva opción para que la mejoría se prolongue”.
El racotumomab se desarrolló a partir de una colaboración con el Instituto de Inmunología Molecular de La Habana, Cuba. Allí y aquí, más de 90 científicos pertenecientes a la Universidad de Quilmes, el Instituto Roffo, el hospital Garrahan, el Conicet y la Universidad de Buenos Aires trabajaron en la identificación de un antígeno (una sustancia que promueve la formación de anticuerpos, porque el sistema inmune la reconoce como una amenaza) que sólo expresan las células tumorales, pero no las sanas, y en el desarrollo de un anticuerpo monoclonal que, al inducir al cuerpo a reaccionar contra ese antígeno, ataca al tumor y sus metástasis, pero no al tejido normal.
“Esto es importantísimo porque estos antígenos se encuentran en la superficie de las células tumorales y por lo tanto son accesibles al sistema inmune -subraya Alonso-. Y como están ausentes de los tejidos normales, nos permite focalizar la acción terapéutica”.
“Si comparamos la quimio o la radioterapia con la vacuna -ilustra el doctor Roberto Gómez, director médico de Elea-, se podría decir que las primeras son como una bomba, y con la última uno apunta con mira telescópica, dirige la acción al blanco específico”.
Por esta selectividad, la inmunización carece de efectos adversos relevantes, más allá de molestias ocasionales en el sitio de la inyección o, eventualmente, un cuadro de tipo gripal que desaparece espontáneamente.
Según explica Alonso, la parte más reactiva del antígeno tiene que ver con un componente azucarado. “Al parecer, los tumores, a través de mecanismos de captura, toman estos componentes de la dieta, particularmente de las carnes y leches de origen bovino, y sobreexpresan estos elementos que favorecen su velocidad metastásica -destaca-. Esto es muy bueno porque el blanco no sólo cumple una función en la biología del tumor, sino que es específico de las células cancerosas”.
La vacuna está indicada para casos avanzados, que hayan recibido quimio o radioterapia y que estén estables, porque si la enfermedad avanza muy rápido no hay tiempo para que el sistema inmune monte una respuesta eficiente.
“Se comienza con un período de inducción, durante el cual se administran cinco dosis de la inyección intradérmica, una cada catorce días, para estimular inicialmente la inmunidad -detalla Gómez-. Y luego se continúa con un período de mantenimiento de un refuerzo mensual. La idea es estimular continuamente el sistema inmune, que es deprimido por el propio tumor”.
La nueva medicación será cubierta por las obras sociales y prepagas para las indicaciones aprobadas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica, y estará disponible desde julio.
Para la directora del Consorcio ID+i, doctora Silvia Gold, se trata de: “un medicamento absolutamente innovador, una nueva clase terapéutica. Hoy ofrece una alternativa a pacientes con cáncer de pulmón, pero también tiene un potencial que deberá estudiarse en otros tumores que presentan este mismo blanco”.
“Se trata de un excelente ejemplo de colaboración entre los sectores público y privado, de culminación de la investigación básica, preclínica y clínica” -opina el inmunólogo Gabriel Rabinovich, que no participó de la investigación-.
“También es destacable la decisión de una empresa farmacéutica de apostar a un proyecto de investigación aún en etapas germinales. Ojalá existan muchas más que se animen a este tipo de inversiones y a la asociación con científicos de diferentes áreas”.
“Por supuesto, no es una cura milagrosa” -aclara Alonso-, “sino una nueva opción terapéutica que se incorpora al arsenal contra una enfermedad muy compleja, como es el cáncer pulmonar avanzado”.

martes, 9 de octubre de 2012

Una nueva y revolucionaria arma en la lucha contra el cáncer, imanes que provocan la ‘auto-destrucción’ de los tumores.



Científicos de  Corea del Sur desarrollaron el método, ‘utilizan un campo magnético para activar las células  dañadas y se matan a sí mismas’.
Los investigadores demostraron  que: ‘el proceso funcionó con peces vivos de laboratorio  quienes tenían células con  cáncer de intestino’.
Ahora  van a intentar probar la técnica en una amplia gama de tipos de cáncer para ver si se puede destruir otros tumores.
La muerte celular programada, o apoptosis, como se le conoce, es una de las formas del cuerpo de deshacerse de las células viejas y defectuosas o infectadas.
En respuesta a ciertas señales celulares, se reducen y se rompen en fragmentos.
Pero con el cáncer, este proceso de muerte celular falla a menudo, así que las células pueden seguir dividiéndose sin control.
La nueva terapia magnética implica la creación de nanopartículas de hierro pequeña unida a anticuerpos – proteínas producidas por el sistema inmunológico del cuerpo cuando detecta sustancias dañinas.
Estas nanopartículas de hierro se unen después a las moléculas sobre las células tumorales.
Cuando el campo magnético es aplicado, las moléculas se agrupan, desencadenando automáticamente la muerte.
El proceso eleva la esperanza de nuevos tratamientos específicos que podrían matar a las células tumorales resistentes al proceso habitual de muerte celular.
En la investigación de Corea del Sur, las células de cáncer de intestino fueron expuestas a las nanopartículas y se colocan entre dos imanes.
Más de la mitad de las células expuestas fueron destruidas por la activación magnética, mientras que las células no tratadas no se vieron afectadas.
La investigación se publicó en la revista Nature Materials.
Henry Scowcroft, director de Investigación del Cáncer del Reino Unido, dijo: “Esta es una investigación fascinante pero muy preliminar”.
“Hay un largo camino por recorrer antes de que esté listo para probar en seres humanos, pero la investigación como ésta demuestra cómo los científicos ingeniosos de todo el mundo están  en la búsqueda para vencer el cáncer”.
Un informe publicado la semana pasada por el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer advirtió que más de 22.000 casos podrían prevenirse cada año.
El exceso de peso aumenta el riesgo de contraer varias enfermedades, incluyendo los cánceres de la vejiga,  páncreas, mama, colon, esófago, riñón, útero y vesícula.